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3 problemas tecnológicos que tus hijos NUNCA entenderán
3 problemas tecnológicos que tus hijos NUNCA entenderán

TECNOLOGÍA

3 problemas tecnológicos que tus hijos NUNCA entenderán

Si echas la mirada atrás te darás cuenta de cómo han cambiado las cosas. La tecnología es una muestra de ello. Tus hijos nunca vivirán lo que tú viviste.

Con este artículo no queremos que sientas que hace muchas décadas que naciste, pero es posible que cuando tú eras pequeño/a, tus padres te decían frases como: 'Cuando yo era joven...' y pensabas que eso no te iba a pasar a ti porque serías una madre 'moderna'. Pero l a sociedad evoluciona a pasos agigantados y todas las generaciones se separan de forma natural, casi, sin que nos demos cuenta.

Por eso, cuando tú eras pequeño/a vivías unos problemas tecnológicos que tus padres no vivieron y que tus hijos tampoco vivirán. Por eso, vamos a dar un divertido paseo por la nostalgia para que descanses tranquilo/a sabiendo que no son realmente problemas y que se lo puedes contar a tus hijos con cierta melancolía.

Cuando eras pequeño/a no habían mandos a distanciaCuando eras pequeño/a no habían mandos a distancia

Problemas tecnológicos que tus hijos no entenderán

Levantarte del sofá era la única manera de cambiar el canal de la televisión

Antes de que salieran nuestras televisiones maravillosas con Internet y estupendos manos a distancia, la discusión principal en los salones de los hogares no era el canal que se quería ver... ¡era quién se levantaba a cambiar el canal! Cuando eras pequeño/a no habían mandos a distancia por lo que normalmente, cuando poníais un canal, solía ser el que se quedaba puesto todo el rato.

Ahora tenemos televisiones inteligentes que tienen mandos a distancia cada vez más sofisticados, que se conectan a Internet y que podemos ver nuestros programas favoritos en el momento que queramos. En la actualidad eso de levantarte para cambiar el canal es impensable, ¡incluso quien se levanta a por el mando se enfada!

Si querías jugar a los videojuegos tenías que ponerte pegado/a al televisor

Las consolas de juego necesitaban unos cartuchos y unos manos que estaban conectados a la televisión con cables muy cortos. Jugar a estos juegos significaba escuchar todo el tiempo a los padres decir que estabas demasiado cerca del televisor y que tendrías problemas de vista.

Los niños de hoy nunca sabrán lo afortunados que son porque pueden descargar juegos en segundos a un solo click en sus propias manos en la tablet o lejos del televisor en pantallas con una iluminación pensada en no dañar la vista de los más pequeños.

Cuando no tenías ni idea de cómo saldrían tus fotos hasta casi un mes más tarde (después de revelarlas)

Tenías que comprar carretes de fotos para meterlo en tu cámara de fotografías y además con mucho cuidado para no revelar el carrete y estropearlo. Las cámaras no tenían una vista previa de las fotos y había que esperar a revelarlas para saber si habían salido bien o no. Los famosos 'selfies' ni existían. Cuando tenías el carrete lleno (que lo normal era solo tener 24 fotos que tenías que administrar bien porque costaba bastante dinero tanto comprar carretes como revelarlas) esperabas con los dedos cruzados que las fotos salieran bien.

Ahora tenemos televisiones inteligentes que tienen mandos a distancia cada vez más sofisticadosAhora tenemos televisiones inteligentes que tienen mandos a distancia cada vez más sofisticados

¿Tú crees que los niños podrían imaginar una vida sin una cámara de fotos en el móvil que nos permite hacer fotografías casi sin límites? Hoy en día las cámaras son muy fáciles de usar y se pueden retocar fácilmente gracias a las aplicaciones que existen.

¿Te acuerdas de estos tres momentos especiales del pasado? Seguro que habrás sentido algo de nostalgia, pero lo que importa es que hayas sonreído y que hayas encontrado un motivo para contar a tus hijos los cambios que se sienten de una generación a otra. Ellos nunca sabrán lo que era pasar por estas tres situaciones pero es bonito compartir estas experiencias vividas con ellos. Vivimos en una sociedad cada vez más cómoda donde la tecnología nos hace que nos movamos menos y esto deberíamos valorarlo, ¿realmente es un avance o un retroceso?

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