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Mitos y verdades sobre el cáncer infantil
Mitos y verdades sobre el cáncer infantil
CÁNCER

Mitos y verdades sobre el cáncer infantil

Respondemos a algunas dudas sobre el cáncer infantil, muchas fundadas en falsos mitos que debemos dejar atrás.

Niño con cáncerEl cáncer infantil no reduce la esperanza de vida de ños niños

Hablar de cáncer es delicado y la mayoría de la gente intenta no tocar el tema a no ser que sea necesario. En relación con el cáncer infantil nos volvemos aun más sensibles y se tiende a evitar el tema, la gente está muy desinformada. Por eso, hay muchos falsos mitos que una gran mayoría dan por sentado. Al final son todo verdades a medias que solo perjudican a los niños.

1. ¿Se hereda el cáncer infantil?

No. El cáncer infantil se produce por errores genéticos y no está relacionado con que un pariente cercano lo haya padecido en la adultez. Solo se ha visto una pequeña relación hereditaria cuando algún familiar cercano ha sufrido también algún tipo de cáncer infantil, pero es pequeña, solo 1 de cada 10 niños con cáncer tuvieron un familiar que en su niñez también tuvo cáncer.

2. Los niños que sobreviven al cáncer tienen una esperanza de vida corta

Otra verdad a medias, más bien mentira. Lo único que tiene esto de cierto es que los niños una vez que superan el cáncer tienen más posibilidades de padecer efectos secundarios al tratamiento o la aparición de un cáncer secundario. Sin embargo, no es una regla de tres. Los efectos sobre la salud tras superar el tumor dependerán de lo temprano que se haya diagnosticado el cáncer, el tratamiento recibido y de como se adecuó el tratamiento al cuerpo del niño, ya que no todos somos iguales y el tratamiento que le viene bien a uno no tiene porque venirle bien a otro, cada cuerpo es único y tiene su propio ritmo. Por otro lado, lo que puede "acortar" la esperanza de vida son los efectos secundarios una vez eliminado el tumor pero en el caso de que no haya y no se desarrolle otro tumor secundario la esperanza de vida es equiparable a la de otra persona.

3. Los niños con cáncer son portadores de la enfermedad y pueden contagiarlo

Falso. Aunque suene extraño hoy en día, hace unos años había personas que defendían acérrimamente esta idea. El cáncer no es un virus que se contagia ni una enfermedad infecciosa. La única verdad es que los niños tienen el sistema inmunitario más débil de lo normal y son más vulnerables a enfermar. Es decir, a que le contagien enfermedades a él, pero nunca al revés. Por eso muchos llevan mascarillas o tienden a ser aislados en épocas de resfriados, pero nada más.

Niña en silla de ruedasEl cáncer no se transmite de unos niños a otros, es un antiguo mito

4. Los supervivientes del cáncer infantil tienen unas pobres habilidades sociales

Otro mito más. Dependerá del niño y la situación vivida. Cuando la enfermedad se diagnostica desde pequeño a veces el niño no tiene la oportunidad de socializar con otros niños de su edad, ya sea porque no llegó a escolarizarse o tuvo que dejar el colegio al poco. En esas situaciones si podemos encontrar a niños tímidos e inseguros de sí mismos, además los padres tienden a ser muy sobreprotectores (es comprensible) que dan como resultado niños muy sensibles a las críticas y con poca tolerancia a la frustración. Sin embargo, hoy en día en los países desarrollados la mayoría de los hospitales incluyen programas de apoyo, ocio y socialización para que estos niños puedan seguir adelante, con unos resultados bastante buenos.

5. ¿Las terapias alternativas pueden curar la enfermedad?

Actualmente no hay ningún tratamiento demostrado aparte de los tradicionales que curen el cáncer, por eso no podemos confiar a nuestros hijos solo a la terapia alternativa. No se han encontrado tratamientos alternativos que superen el criterio de placebo. ¿Qué significa esto? Que en el caso de que se notase algo de mejoría es por el efecto placebo, los pacientes mejoran los síntomas porque toman como verdadero ese tratamiento cuando en realidad no lo es.

Por eso, es peligroso exponer a los hijos a terapias alternativas como opción principal. Hay padres que optan por ellos por miedo a someter a su hijo a la quimioterapia y al final llegan al hospital con un cáncer en estado avanzado en el que poco se puede hacer ya...

Por otra parte, hay terapias que han tenido efectos positivos sobre la salud del paciente cuando se realizan de forma complementaria y nunca sustitutiva, como el yoga, homeopatía, musicoterapia, etc. La explicación se basa en la relación entre el sistema inmunitario y su estado anímico. Es decir, si ellos están más relajados y "animados" se potencia su sistema inmunitario, y eso ayuda a que las terapias médicas (como la quimioterapia) combatan mejor la enfermedad.

6. Los niños que superan la enfermedad no podrán concebir en el futuro

La verdad es que algunos de los supervivientes pueden desarrollar problemas en su organismo que los hagan estériles, sin embargo, la mayoría no. Depende del tipo de tumor, la zona en la que se desarrolló y el tratamiento que se llevó a cabo. No podemos generalizar.

Equipo médicoNunca optes por las terapias alternativas para curar el cáncer, sólo puede hacerlo la medicina

7. Una vez que el niño ha superado el cáncer ya no hay nada de lo que preocuparse

Ojalá fuese cierto. A pesar del éxito del tratamiento la verdad es que los pequeños necesitan evaluaciones periódicas con el objetivo de comprobar que todo es correcto y que no se desarrolla un cáncer secundario, ya que tienen más posibilidades de desarrollar uno. Es duro tener que explicarles a los niños que a pesar del éxito aun tienen que someterse a revisiones periódicas, algunos no acaban de entenderlo y se vuelven extremadamente sensibles a cualquier síntoma de su cuerpo. Por eso hay que dejárselo claro desde el principio y nunca ocultar ni maquillar la verdad.

8. Los supervivientes tienen peor rendimiento escolar y son menos exitosos en sus trabajos futuros

Dos tercios de los niños sufren efectos secundarios pero no tienen por qué afectar a sus capacidades cognitivas a no ser que sea un cáncer que haya afectado al sistema nervioso central. Al contrario, el haber superado un cáncer suele convertir estos niños en personas más persistentes y esperanzadoras. Hay muchos testimonios de adultos que en su momento superaron un cáncer infantil y han logrado grandes cosas. Nos sirven como fuentes de inspiración.

9. El uso del microondas y los móviles son un factor de riesgo

Otro mito es que el uso de estos dos aparatos afectan a los niños por ser más vulnerables que los adultos. Es verdad que tanto el microondas como los móviles emiten radiaciones, pero son no-ionizantes, de muy baja energía, y por lo tanto, no son peligrosas. No se ha demostrado que ni uno ni otro acelere o produzca algún tipo de cáncer.

Finalmente, la mejor manera de luchar contra estos mitos y vencer los estigmas que la sociedad impone a los niños es informarse y acudir a un especialista que pueda resolver todas las dudas que tengamos.

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