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¿Qué medicamentos no debemos dar nunca a nuestros hijos?
¿Qué medicamentos no debemos dar nunca a nuestros hijos?

MEDICAMENTOS

¿Qué medicamentos no debemos dar nunca a nuestros hijos?

Hay algunos medicamentos que nos niños no pueden tomar, te contamos cuáles son.

No debemos alterar la dosis indicada para los niños, está ajustada a su edad y pesoNo debemos alterar la dosis indicada para los niños, está ajustada a su edad y peso

Los bebés desarrollan más efectos adversos a los medicamentos que los adultos. Por eso, es muy peligro administrarles medicamentos sin consultar antes a un médico. Hay algunos que en las dosis adecuadas son útiles y calman el dolor, pero siempre debemos consultar a un especialista para asegurarnos.

De todos modos, la primera norma y más importante es que nunca debemos administrar un medicamento a un niño menor de dos años, independientemente del problema. Incluso los medicamentos para un resfriado común (los que se suelen vender en farmacia sin necesidad de receta) son muy peligrosos para niños menores de dos años. Es debido a que son muy sensibles a los efectos secundarios. Pueden producir taquicardias, convulsiones y en algunos casos incluso la muerte. Estamos ante un tema serio.

En otros casos, puede que estemos ante una enfermedad más grave de lo que realmente es. Por ejemplo, el tratamiento de un simple resfriado puede complicarse a una amigdalitis. Tras administrar el medicamento puede que no se produzcan efectos secundarios, sin embargo el tratamiento que al principio parece positivo se puede volver en nuestra contra porque puede enmascarar síntomas que nos alertan de complicaciones en la enfermedad. El problema es que al no verlos podemos pensar que nuestro hijo se va recuperando cuando en realidad la enfermedad sigue su curso y evoluciona, es lo que ocurre en el caso de muchas infecciones. Nos damos cuenta mucho después, cuando ya es más difícil tratarla y el tratamiento es otro.

En resumen, antes de los dos años es mejor evitar dar cualquier tipo de medicamentos a no ser que sean antibióticos (en caso de que haya infección) y siempre bajo preinscripción médica.

Medicamentos que no debes dar bajo ninguna circunstancia

Aun así, os dejamos con algunos medicamentos que erróneamente los padres administran a sus hijos pensando que en dosis pequeñas no producen efectos adversos. No más lejos de la realidad.

1- Aspirina: nunca le des a tu hijo nada que contenga ácido acetilsalicílico ya que puede producir una vulnerabilidad para el síndrome de Reye, una enfermedad parecida a una meningitis que en niños puede ser hasta mortal. A veces cuando los niños tienen fiebre algunos médicos recomiendan un tratamiento con dosis muy leves de paracetamol, pero estamos ante lo mismo. Nunca hacerlo sin preinscripción médica.

2- Antieméticos: algunos padres dan medicamentos contra las náuseas para evitar los vómitos de los niños, para que no se deshidraten. Causan más complicaciones que beneficios. Además los ataques de vómitos en bebés no suelen durar mucho y se recuperan pronto.

No debemos dar antieméticos a los niños, sobre todo si son pequeñosNo debemos dar antieméticos a los niños, sobre todo si son pequeños

3- Medicamentos que se preinscribieron para otro bebé con síntomas parecidos. Puede parecer de lógica pero desgraciadamente es algo bastante común y sigue ocurriendo. Si ya es peligroso que un adulto tome la medicación que se recetó a otra persona con síntomas similares, en niños es aun más arriesgado. Aunque la problemática sea diferente el tamaño y peso de ambos bebés seguramente diferirá.

4- "Ipepac" o jarabe de ipecacuana: hace tiempo era costumbre en algunos padres tenerlo en casa por si acaso el niño se intoxicaba con algún tipo de comida. Es un jarabe que produce el vómito. Hace ya tiempo que los médicos ya no recomiendan el ipepac porque no está al 100% demostrado que inducir el vómito solucione el envenenamiento, incluso es contraproducente.

5- Otros: aunque es de lógica nunca viene mal recordarlo hay que tener especial cuidado con medicamentos caducados, medicamentos indicados para adultos (por mucho que modifiquemos la dosis), medicamentos que no requieren receta médica y los medicamentos masticables (debido a que pueden producir ahogos en el bebé, aunque ya coma sólido).

¿Qué puedo hacer entonces con los niños menores de dos años?

Es un alivio saber que la mayoria de enfermedades que atraviesan los niños a esa edad son resfriados. En este caso lo mejor es dejar que se pase solo, igual que en los adultos. En niños mayores los únicos medicamentos que se recetan son para aliviar los síntomas como tos y mocos pero no hacen que duren menos. Por eso lo mejor que se puede hacer es esperar a que pase solo. Si aun así queremos aliviarles la espera podemos seguir los consejos que nos han dado nuestros padres toda la vida.

Si tienen exceso de moco y tienen más de medio año aumentaremos la cantidad de líquido, agua por ejemplo. Si tiene más de un año una mezcla de leche caliente, miel y un poco de jugo de limón le calmará la garganta. Además por la noche podemos cortar una cebolla por la mitad y ponérsela al lado, tiene un efecto mucolítico y le ayudará a dormir mejor porque humidifica el ambiente.

Por otro lado, hay farmacéuticos que ante la desesperación de los padres les recomiendan jarabes homeopáticos. Desgraciadamente no está demostrado que tengan una eficacia superior a la del placebo y solo supone un gasto de dinero.

Hay que seguir siempre las instrucciones del pediatraHay que seguir siempre las instrucciones del médico

¿Y en niños mayores?

A partir de los dos años los niños ya pueden tomar ciertos jarabes y medicamentos pero siempre con prudencia, sin pasarse de la dosis indicada y bajo indicaciones médicas. Ante la duda es mejor acudir a un especialista. De todos modos, os dejamos algunos consejos que deberías tener en cuenta a la hora de administrar a tus hijos pequeños los medicamentos prescritos.

1- Lee muy bien las instrucciones. Parece lógico pero cuando se va con mucha prisa muchas veces es común confundir números o letras. Por ejemplo, leer 2 donde pone 1/2. Si nos equivocamos estaremos dando a nuestro hijo el doble de la dosis indicada. Lo mismo ocurre con "cda" (que se refiere a cucharada sopera) y "cdta" (cucharilla de té). Ante las dudas dale de menos.

2- Ten en cuenta el peso. Las dosis normalmente se basan en el peso y edad del niño.

3- Por muy enfermo que esté no debes alterar la dosis. Algunos padres creen que cuanto mayor sea la cantidad de medicina antes se curará. No más lejos de la realidad. Las cantidades recomendadas se realizan en función del límite que puede tomar un niño a esas edad y peso, no por la gravedad de la enfermedad.

4- Para los medicamentos líquidos aseúrate de agitarlos bien antes de dárselos. Asi nos aseguramos de que se mezclen bien los componentes y que el pequeño no reciba medicamento de más o de menos.

5- Avisa al médico para cualquier problema inesperado, como por ejemplo, en el caso de que hayan tomado más medicamento del necesario. Si son mayores no tiene porque pasar nada realmente grave pero es bueno preguntar para quedaros más tranquilos. Más vale prevenir que curar.

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