Menú
La gastroenteritis durante el embarazo
La gastroenteritis durante el embarazo
VIRUS

La gastroenteritis durante el embarazo

La gastroenteritis es un virus que nos tiene unos días sin poder ingerir comida, y a muchas madres les preocupa que pueda afectar al feto.

La gastroenteritis es una enfermedad que se caracteriza por la inflamación del tracto gastrointestinal, que está compuesto por el estómago y el intestino. Los principales síntomas de esta enfermedad son pérdida del apetito, diarrea, vómitos, dolor abdominal y calambres. Es una de las infecciones víricas más comunes que se le conoce también como gripe estomacal y que no está considerada como una patología grave.

Los principales causantes de la gastroenteritis son los virus, especialmente el rotavirus, las bacterias Escherichia coli y Campylobacter, existiendo otros agentes infecciosos causantes de esta enfermedad como los parásitos. Además, hay otras causas no infecciosas que provocan que se inflame el tracto gastrointestinal, como la lactosa (en aquellas personas que tienen intolerancia a la misma) o el gluten (en aquellas personas que padecen celiaquía). El rotavirus se presenta más en niños debido a que su sistema inmune es más débil, ya que los adultos desarrollan inmunidad con el paso del tiempo.

Diarrea, vómitos y la incapacidad de comer son algunos de los síntomas de gastroenteritisDiarrea, vómitos y la incapacidad de comer son algunos de los síntomas de gastroenteritis

Al ser una enfermedad de carácter viral o bacteriano se puede transmitir al comer alimentos que han sido preparados de manera inadecuada, al ingerir agua contaminada o a través del contacto físico con personas o utensilios utilizados por esas personas que ya están infectadas. Se manifiesta de forma repentina, entre las 12 y las 72 horas después de contraer el agente causante, ocasionando la falta de apetito, diarrea o vómito, que de manera poco frecuente se presentan esto dos síntomas al mismo tiempo. También pueden presentarse algunos síntomas como dolor de cabeza, fiebre o fatiga.

Se diagnostica clínicamente en base a las señales y síntomas que la persona presenta. Es importante determinar cuánto líquido está perdiendo el enfermo con la diarrea y los vómitos, si existen complicaciones o embarazo y qué otros diagnósticos se podrían considerar también, como las intolerancias alimentarias anteriormente comentadas, para determinar cuál es la gravedad de la enfermedad.

Generalmente, en personas que gozan de buena salud, el tratamiento de la gastroenteritis requiere la reposición de líquidos, electrolitos y nutrientes perdidos con la diarrea o los vómitos. No comer nada durante las primeras horas ayuda a no empeorar los síntomas. Es importante beber mucha agua mineral o infusiones sin azúcar, seguir una dieta blanda o astringente y reposar para recuperar energía. A veces, cuando es de origen bacteriano, es necesario tomar antibióticos específicos contra los patógenos. Por norma general la evolución de la enfermedad no presenta ninguna complicación y los síntomas mejoran por sí mismos.

Una gastroenteritis sólo requiere pruebas posteriores en determinadas situaciones: si la gastroenteritis presenta una evolución grave o las deposiciones contienen sangre, si aparecen complicaciones (como una sepsis), si el paciente ha estado recientemente en un país de riesgo. Para averiguar qué patógeno causa la gastroenteritis se analiza una muestra de heces en el laboratorio.

No debemos preocuparnos por la salud del futuro bebé si tenemos gastroenteritisNo debemos preocuparnos por la salud del futuro bebé si tenemos gastroenteritis

Para evitar la expansión del contagio o prevenir padecer la enfermedad, los pacientes y los que les rodean deben seguir medidas higiénicas como lavarse las manos frecuentemente, sobre todo después de ir al baño o antes de las comidas. También han de lavarse y cocinarse bien todos los alimentos, especialmente las carnes, el pescado o el marisco.

¿Y qué pasa si se da durante el embarazo ?

Las mujeres durante el embarazo tienen la misma probabilidad que el resto de adultos a contraer esta enfermedad. Si la gastroenteritis es de carácter leve sólo se debe seguir las mismas indicaciones que para el resto de personas: no comer durante las primeras horas, beber abundante líquido o alguna solución de hidratación oral de venta en farmacias, seguir una dieta blanda y mantener reposo. Es cierto que muchas mujeres tienen el estómago más sensible en este período y pueden devolver incluso el agua. Un truco para hidratarse en esta situación es chupar cubitos de hielo. No debe preocupar dejar de comer durante unas horas ya que no afectará al bebé de ningún modo. Se puede ayunar hasta 24 horas y se puede consultar al médico sobre alguna dieta especial a seguir cuando se toleren de nuevo los alimentos. En el caso de que hubiese una fiebre alta o una diarrea o vómitos abundantes es recomendable acudir al médico de cabecera o a urgencias.

En todo caso, y aunque muchas mujeres se preocupan por esta situación, no hay que alarmarse por sufrir una gastroenteritis estando embarazada ya que no afecta al bebé ni al embarazo.

Te puede interesar

Comentarios