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Los factores ambientales implicados en el Trastorno Límite de Personalidad
Los factores ambientales implicados en el Trastorno Límite de Personalidad

BORDERLINE

Los factores ambientales implicados en el Trastorno Límite de Personalidad

Se sospecha que el Trastorno Límite de Personalidad tiene unas causas genéticas que al combinarse con ciertos factores ambientales favorecen el desarrollo de este trastorno.

El Trastorno Límite de Personalidad es un tipo de trastorno psicológico de la personalidad que se suele detectar a partir de la adolescencia. Es uno de los trastornos de personalidad más comunes, y se da en mayor medida en mujeres, en 3 de cada 4 casos, y se caracteriza por una amplia inestabilidad del estado de ánimo, grandes dificultades para establecer y mantener relaciones sociales, hostilidad, una gran impulsividad y la tendencia al daño autoinfligido.

Es común que estas personas presenten un alto miedo al rechazo, causa y consecuencia de muchas de sus conductas hostiles o agresivas, así como cambios repentinos de humor, de la forma en que entienden las relaciones con una personas (por ejemplo, pasan de la adoración absoluta al rechazo a esa misma), sentimientos de vacío, y se acompaña de otros trastornos, como depresión (llegando a tener una alto índice de ideación suicida), trastornos de atención e hiperactividad, ansiedad, trastornos de la alimentación o adicciones. A veces estas derivan de su impulsividad, del miedo al abandono, de la culpabilidad, de la sensación de vacío o de los cambios que sufren en la imagen de sí mismos.

Es importante entender que las personas con Trastorno de Límite de Personalidad no buscan hacer daño a los demásEs importante entender que las personas con Trastorno de Límite de Personalidad no buscan hacer daño a los demás

Como comentábamos en otros artículos de Bekia Padres, el Trastorno Límite de Personalidad o Borderline es difícil de identificar en al infancia, aunque durante esta etapa se pueden identificar algunos signos de que se pueda desarrollar en el futuro un TLP. Y es que es durante la infancia y adolescencia cuando se dan las condiciones que pueden desembocar en un Trastorno Límite de Personalidad, del cual, si bien no está clara cuál es la explicación genética, hay condiciones ambientales claras sobre las que es muy importante incidir para prevenir la aparición de trastornos de este tipo.

Respecto a esa condición genética, se cree que puede haber una predisposición de este tipo para tener mayores índices de impulsividad y agresividad, o la regulación de las emociones. Una de las razones de esta explicación, además de llevar a cabo estudios genéticos y con gemelos, es que muchos niños y niñas pueden crecer en unas condiciones laborales, pero no todos desarrollar trastornos como el Borderline. Sin embargo, la causa genética de los trastornos mentales es más inferida que otra cuestión, y aunque hay que seguir investigando sobre ello, no es el factor determinante con el que nos debamos quedar. Porque en los trastornos mentales, la genética necesita de factores ambientales para dar lugar a los problemas a nivel psicológico. Y sobre ellos será donde indicamos.

Factores ambientales implicados en el desarrollo del Trastorno Límite de Personalidad

Para la prevención de este trastorno, el ambiente del hogar y los factores sociodemográficos son cruciales. A veces es muy difícil llegar al ámbito del hogar, pero hay que intentar eliminar los factores que favorecen el desarrollo de TLP. Los estilos de apego inseguros, donde la figura o figuras de referencia tienen un comportamiento ambivalente con el niño o niña, el abandono temprano por parte de esas figuras de apego, las familias desestructuradas, el maltrato infantil y los abusos sexuales son algunos de los factores que se han encontrado en casos de personas que han desarrollado Trastorno Límite de Personalidad. Además, en los entornos de exclusión social es más común, por todas las situaciones estresantes que rodean al núcleo familiar en esas condiciones.

Además, no es de extrañar que el TLP sea más diagnosticado en niñas que en niños, porque los valores y tradiciones culturales en los que nos socializamos fomentan que las niñas sean más dependientes, y también son víctimas de abuso sexual en una mayor proporción. También influye que los diagnósticos se realizan en edades más avanzadas, y las mujeres y los hombres no siguen los mismos criterios para acudir a terapia.

Los factores ambientales clave en el tratamiento del Trastorno Límite de Personalidad

La prevención y tratamiento del Trastorno Límite de Personalidad no puede quedar sólo aislado y limitado en la consulta del psicólogo o psiquiatra. A medida que se va realizando el tratamiento del TLP, también es importante que las personas de alrededor conozcan bien los mecanismos de conducta de quienes sufren este trastorno, y ayudarlas a que sean comprendidas para aprender técnicas para relacionarse con los demás de una manera menos angustiosa y dañina.

La prevención y tratamiento del Trastorno Límite de Personalidad no puede quedar sólo aislado y limitado en la consulta del psicólogoLa prevención y tratamiento del Trastorno Límite de Personalidad no puede quedar sólo aislado y limitado en la consulta del psicólogo

Es importante entender que las personas con Trastorno de Límite de Personalidad no buscan hacer daño a los demás, ni son capaces de controlar sus comportamientos por sí mismos. Veremos que tras las explosiones de ira, generalmente hacia estímulos que puedan parecer insignificantes, van seguidos de una fuerte culpabilidad. Son muy dependientes de los demás: intentan estar cerca de las personas, evitar que las abandonen, idealizándolas y haciendo lo posible por mantenerlas a su lado, pero esa excesiva preocupación, junto a la dificultad de comunicarse y expresarse, y la frustración que conlleva esa dependencia, provocan esas reacciones tan dañinas que provocan en muchas ocasiones que esas personas se alejen de ellos.

El diagnóstico precoz, clave en el tratamiento

El Trastorno Borderline se ha visto que con el paso de los años y la terapia adecuada, mejora, consiguiendo que las personas que lo sufren, tras años sufriendo, consiguen llevar una vida plena. Dependiendo del caso, la terapia psicológica se acompañará de psicofármacos que permitan regular mejor las emociones. Pero, cuanto antes se empiece a trabajar con las personas con TLP, más eficaz resultará el tratamiento y más podemos prevenir la toma de medicamentos. Por eso, es crucial que desde la infancia se detecten los signos de que los niños puedan estar desarrollando un trastorno de personalidad, para hacer un buen diagnóstico, una prevención adecuada y, ante todo, estudiar el ambiente de la niña para identificar factores de especial riesgo.

Sin embargo, esto es algo que aún necesita de mucha investigación y conocer bien los signos previos al desarrollo de TLP. Aun así, ante cualquier sospecha de que un niño o una niña está teniendo una socialización disfuncional, o se realiza daño, es excesivamente agresivo o agresiva, con cambios de humor bruscos, esfuerzos desproporcionados por evitar el abandono, etc., se consulte con un psicólogo o psicóloga infantil.

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