Menú
Cómo evitar que tu hijo se convierta en racista
Cómo evitar que tu hijo se convierta en racista

RACISMO

Cómo evitar que tu hijo se convierta en racista

Desafortunadamente en la sociedad existe mucho racismo, y es cosa de todos erradicarlo para siempre.

La educación más importante y los valores que realmente se graban en la mente de los niños, empiezan en casa. El ejemplo es la herramienta más potente que existe en la educación, más incluso que las palabras o los consejos reiterados. Para educar a un niño sin que se convierta en una persona racista primero tendrás que hacer un ejercicio de autoreflexión, valorar tus propios prejuicios y tener cuidado de no asociar el color de una persona con la delincuencia o la ignorancia.

Como todo lo demás, las cosas comienzan en el hogar. Los niños aprenden actitudes, ética y cómo abordar y pensar sobre los demás en gran medida a través del modelaje de sus padres y personas de referencia. El racismo se aprende tanto por lo que se dice como por lo que no se dice. Si quieres evitar que tus hijos sean racistas, puedes evitarlo teniendo en cuenta los siguientes consejos.

Mira cómo te refieres a los demás

Todas las personas tienen una cultura y una historia, y muchas de ellas la tienen diferente a la tuya y no por eso es menos importante. Tus hijos deben aprender como parte crucial de la historia de la humanidad que las personas provenimos de lugares diferentes y que se tienen diferentes perspectivas del mundo dependiendo de la cultura con la que se ha crecido.

No hay mejores o peores culturas, debe haber tolerancia y respeto entre las personas para que exista una convivencia social real.

A las personas no les gusta calificarse como 'racista' ya que es un término despectivo A las personas no les gusta calificarse como 'racista' ya que es un término despectivo

Vigila tus propios prejuicios

A las personas no les gusta calificarse como 'racista' ya que es un término despectivo que deja claro que no se toleran las culturas diferentes a la propia. Sin embargo, los sesgos sutiles y las señales de racismo se muestran en las acciones. Estas acciones se conocen como microagresión, como acercar un bolso cuando una persona de otra cultura a la tuya cerca de ti o cerrar con llave las puertas del coche cuando se te acerca una persona que no es de tu cultura. Los niños ven estas acciones y, aunque no las procesen conscientemente, las internalizan.

No asocies el color o cultura de una persona con el crimen

Explica a tus hijos que es el crimen lo que te preocupa, no el color de la piel de las personas que puedan haber ni tampoco su cultura. [cimg][img=Si no quieres hablar sobre una cultura o un grupo social en concreto, tus hijos pensarán que es un tema tabú porque es peligroso]https://img.bekiapadres.com/articulos/74000/74494/2.jpg[/img]Si no quieres hablar sobre una cultura o un grupo social en concreto, tus hijos pensarán que es un tema tabú porque es peligroso[/cimg] ni tampoco por la cultura que se tenga. No quieras que tus hijos asocien la pobreza y el crimen como exclusivos de un color particular de la población o por una cultura en concreto.

No ignores las noticias

Las noticias pueden ser una buena oportunidad para hablar sobre la tolerancia y aceptación. Puedes ver las noticias con tus hijos mayores, así podrás mantener conversaciones con grandes valores con ellos. Si no quieres hablar sobre una cultura o un grupo social en concreto, tus hijos pensarán que es un tema tabú porque es peligroso. Es mejor criar a los niños en el saber, con información que puedan entender según su criterio y edad.

Además, si evitas hablar sobre noticias racialmente cargadas, tus hijos sentirán tu incomodidad y llevarán estos sentimientos a sus interacciones. La ignorancia no es felicidad.

No cierres conversaciones

Aunque a veces el tema pueda ser incómodo no evites conversaciones que tengan que ver con el racismo. Es necesario que te eduques a ti primero si sientes que estas conversaciones te incomodan o te hacen tener una actitud a la defensiva. Cuanta más información tengas y más perspectivas sociales conozcas, menos incomodidad sentirás y más podrás conversar sobre el tema.

No supongas o te equivocarás

No supongas que un amigo senegalés de tu hijo está en un equipo de fútbol y que su amigo norteamericano en un equipo de rugby o béisbol. El deporte no es exclusivo de la nacionalidad de cada uno. Este tipo de comentarios están cargados de prejuicios y se transmiten casi de forma inconsciente. Los niños usan nuestros puntos de vista como su marco de referencia a medida que crecen.

 

Te puede interesar