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Cómo entender las necesidades de un niño con autismo
Cómo entender las necesidades de un niño con autismo

AUTISMO

Cómo entender las necesidades de un niño con autismo

Descubre cómo puedes entender las necesidades de un niño con autismo, podrás entender muchas cosas sobre él con estas indicaciones, aunque cada uno es un mundo.

El autismo es una de las discapacidades de desarrollo más comunes. Los cerebros de las personas con autismo, también llamado trastorno del espectro autista (TEA), trabajan de forma diferente la forma en que desarrollan y procesan la información. Por este motivo, se enfrentan a importantes desafíos de carácter comunicativo, social y de comportamiento, que son importante conocer tanto por parte de sus maestros como por parte de sus familiares y de su entorno más cercano.

Los síntomas pueden ser graves e interferir en las tareas diarias, o pueden ser leves y causar solo algunos problemas. Los expertos llaman a este rango de síntomas un "espectro". El síndrome de Asperger y los trastornos generalizados del desarrollo (PDD, por sus siglas en inglés) son afecciones que se encuentran dentro del espectro del autismo.

Signos de autismo en niños

- Problemas para interactuar, jugar o relacionarse con otros

- Poco o breve contacto visual con los demás

- Movimientos inusuales o repetitivos, como aleteo de manos, giros o golpeteos

- Retrasos en los hitos del desarrollo o pérdida de hitos ya logrados

- Dificultades para aprender en la escuela

- Jugar con juguetes de maneras que parecen extrañas o repetitivas bajo tono muscular, torpeza y poca conciencia espacial

El lenguaje receptivo y el lenguaje expresivo son cosas diferentesEl lenguaje receptivo y el lenguaje expresivo son cosas diferentes

Necesidades del niño con autismo

Sabiendo esto, podemos pensar en algunas cosas que pueden necesitar los niños con espectro autista:

La flexibilidad es una necesidad del mundo actual pero, normalmente, esa cualidad no la poseen los niños autistas. Un niño con autismo no suele llevan bien las sorpresas o los cambios en su rutina, cualquier pequeño cambio en la rutina le provocará ansiedad. Pero si esto va a suceder, podemos avisar al niño para prepararle ante el cambio, darle instrucciones claras sobre lo que pasará le ayudará. Puedes usar elementos visuales o cualquier cosa que le ayude a comprender que el cambio no le causará ningún daño.

El niño con autismo y el lenguaje

Un niño con autismo va a necesitar más tiempo para procesar el lenguaje, por tanto, es importante hablarle con frases cortas y sencillas. No hay que darle instrucciones de más de dos pasos porque esto podría causarle estrés debido a la falta de compresión. Si le repites una frase es necesario repetirla con exactamente las mismas palabras, ya que si las cambias entonces el niño comenzará de nuevo su proceso mental para comprender el significado de lo que quieres decir. Exigirle rapidez provocará el efecto contrario.

- El lenguaje receptivo y el lenguaje expresivo son cosas diferentes. Esto quiere decir que el niño comprenderá más cosas de las que pueda expresar. Ésta es una de las incógnitas más importantes del espectro autista porque no se sabe lo que realmente saben debido a su incapacidad para expresarse con normalidad, lo que está claro es que expresan mucho menos de lo que saben. Por este motivo no se tienen que subestimar sus capacidades.

- Los niños con autismo son literales. El lenguaje figurativo y las ideas abstractas son un misterio para los niños autistas. Así que si dices una frase normal como "Estoy echa polvo" probablemente no la comprenderá porque te verá de carne y hueso, tu estado corporal habitual. Será mejor decir "Estoy cansada", por ejemplo, una frase sencilla que comprenderá con más facilidad.

- El niño con autismo se puede atascar con cualquier cosa. El niño puede obsesionarse con cualquier cosa que parezca insignificante ante nuestros ojos. Por ejemplo, puede hablar durante horas sobre un tema concreto: una película, un tipo de animales... lo que sea que haya llamado su atención. Cuando esto pasa puedes intentar distraerle con otra cosa, pero si está muy atascado en el bucle y no puedes, es suficiente con vigilar que no se auto lesione. Lo mejor es dejarle hasta que se le pase.

El niño autista y el mundo exterior

Puedes ayudar al niño autista con las interacciones sociales. El niño puede parecer ensimismado y poco interesado en el mundo exterior, pero nunca aprenderá habilidades sociales a menos que sigamos intentando enseñarle. La escuela sin duda le ayudará mucho en esta tarea, pero si tu hijo autista se relaciona fuera de clase con otros niños puede interiorizar esas relaciones como parte de su rutina diaria.

Tener demasiada estimulación sensorial puede dificultar la concentración y el aprendizaje de los niños con autismo. Cualquier sonido, por mínimo que sea, puede distraer a tu hijo, así como un olor que le guste mucho o nada, que puede hacer que se muerda. Un tejido que le incomode... La sobre estimulación puede abrumar y causar una crisis en el niño. Los niños autistas son muy sensibles al mundo exterior y por tanto es recomendable mantenerlos en un ambiente tranquilo o controlado, con sensaciones que conozca, ya sea por medio del tacto, visión, audición, gusto, olfato... Recordemos que no se llevan bien con las sorpresas o novedades.

Los niños autistas usan comportamientos repetitivos cuando están excitados, aburridos o estresados. Es importante que las personas a su alrededor conozcan lo que significa ser autista, porque este comportamiento puede resultar extraño. Se produce en gran parte por la sobre excitación mencionada anteriormente. Cuando esto sucede hay que intentar distraerlos con algo que les entretenga y tranquilice, y sobre todo, evitar que se auto lesionen con esos movimientos incontrolados, aunque no siempre es una tarea fácil.

Los niños con autismo dicen la verdad tal y como la ven. Si necesitas adelgazar, si tu aliento huele mal o si tienes las uñas demasiado largas, no lo tomes como algo personal, es mejor tomarse estos comentarios con humor porque en ningún caso sea un comentario dicho con maldad sino con la ingenuidad e implacable sinceridad de un niño con autismo.

Es más probable que un niño autista trabaje para conseguir una recompensa que le gusteEs más probable que un niño autista trabaje para conseguir una recompensa que le guste

Aprender a vivir con el autismo

El refuerzo positivo es útil, pero los castigos no porque los castigos o las amenazas de castigos provocarán ansiedad en el niño. Es más probable que un niño autista trabaje para conseguir una recompensa que le guste, que que tenga una reacción positiva cuando le da miedo recibir un castigo.

Los niños autistas no dan miedo ni merecen menos cariño. Simplemente son diferentes. A veces lo diferente puede intimidar pero es posible aprender sobre el autismo para convivir con él.

Con estos consejos, esperamos, desde Bekia Padres, ayudar a conocer mejor a estos niños tan especiales, a los que no hay que temer sino querer y ayudar para que su vida sea lo más normal y estable posible. De hecho, hay personas de éxito diagnosticadas con trastornos del espectro autista, como Bill Gates, Bob Dylan, Woody Allen o el nadador Michael Phelps. Evidentemente, estos son casos especiales en los que los afectados no sufren trastornos graves, pero con mucha paciencia para comprender las necesidades de estos niños y educación, se pueden conseguir progresos notables.

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