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Embarazos no deseados: ¿qué hacer si me he quedado embarazada sin planearlo?
Embarazos no deseados: ¿qué hacer si me he quedado embarazada sin planearlo?

SER MADRE O NO

Embarazos no deseados: ¿qué hacer si me he quedado embarazada sin planearlo?

Si quedas embarazada pero no te ves capaz de afrontar la maternidad, debes pensar en las opciones que tienes y tomar tú misma la decisión.

La vida no sale siempre tal y como planeamos, por desgracia. Es más, como bien dijo John Lennon, "la vida es eso que te sucede mientras estás ocupado haciendo otros planes". Puede que tú quisieras que tu futuro fuera de otra forma, pero los planes se van tergiversando y te acabas encontrando en un punto en el que jamás creíste que te verías. No solo es algo que pueda pasar: es algo que le pasa a absolutamente todas las personas.

Puede que, pese a tomar todas las precauciones del mundo, acabes de descubrir que estás embarazada. Y que estás ante un embarazo no deseado. Porque eres joven, o porque eres mayor; porque no tienes pareja, o porque la tienes y ninguno de los dos quiere tener un hijo; porque quieres estudiar, o porque tu trabajo está expandiéndose y no quieres parar por un niño (porque los hijos te cambian la vida por completo, sin duda). Sea por lo que sea, no quieres que ese feto acabe siendo un bebé, no quieres traer una vida al mundo. ¿Qué debes hacer?

Primero: plantéate todas las opciones posibles

Lo primero que debes hacer cuando estás ante un embarazo no deseado es plantearte todas las opciones posibles, todas las que se plantean ante ti. La primera que se te vendrá a la cabeza será el aborto, y debes saber que es tan viable como cualquier otra. Apúntala en una tarjeta, y no deseches el resto de opciones tan rápido, porque quién sabe si alguna otra pudiera convencerte más.

Debemos tener en cuenta todas las opciones y ver los pros y contras de cada unaDebemos tener en cuenta todas las opciones y ver los pros y contras de cada una

También puedes dar al bebé en adopción cuando nazca. En España no es especialmente complicado, como te explicaremos a continuación. O puedes optar por quedártelo, aceptándolo como un cambio de la vida. Esta última opción es la más complicada, puesto que implica que tendrás que despedirte de todos los proyectos de futuro que tenías planteados; no es tan fácil, además, vivir un embarazo no deseado, con todos los cambios hormonales que un embarazo implica.

Así que lo primero es decidir qué hacer. Una vez lo hayas decidido, vamos a ver cómo llevar a cabo cada paso.

Quiero abortar

Si has decidido que quieres abortar porque, definitivamente, no quieres traer al mundo un bebé no deseado, debes saber algunas cosas sobre el aborto. Lo primero es que en cada país hay unas reglas distintas que permiten que el aborto se realice, o no. Nosotros vamos a centrarnos en España, pero cada país tiene unas pautas diferentes.

El aborto en España se puede hacer o bien por la Seguridad Social o bien acudiendo a una clínica privada. Lo primero que debes hacer es acudir a tu médico de cabecera, si es que prefieres un aborto por la vía pública. Será él el que te derive a una Clínica de Interrupción Voluntaria del Embarazo. Puedes acudir a la clínica sin que el médico intermedie, pero seguramente prefieras que sea él el que te la recomiende, por saber que estás yendo a un sitio de calidad. La espera puede ser de hasta diez días, y es por eso que muchas mujeres prefieren acudir a clínicas privadas, que harán exactamente lo mismo pero te harán pagar el procedimiento.

En la Clínica IVE te informarán de todos tus derechos, te explicarán el proceso que vas a vivir, y te darán un plazo de tres días. Durante estos tres días, tendrás tiempo para decidir qué quieres hacer, y para comenzar a realizar todos los trámites pertinentes. Y una vez pasados los tres días, tendrás cita para abortar.

Quiero dar al bebé en adopción

Puede que el aborto no te termine de convencer, y prefieras acabar con ese embarazo no deseado de otra forma: dando en adopción al bebé. Lo primero que debes hacer en ese caso es acudir al centro de Servicios Sociales de tu ciudad, comunicar lo que quieres hacer y dar todos los datos que ellos te pidan. La burocracia será lenta, pero efectiva. Y una vez finalizado el parto, los Servicios Sociales se llevarán al bebé, justo tras haber firmado la madre un documento de renuncia. Aún así, como madre tienes un mes y medio para dar marcha atrás y recuperar al bebé, si es que así lo quisieras.

También puedes dar el bebé en adopción para una familia que desee tener un hijo por esta víaTambién puedes dar el bebé en adopción para una familia que desee tener un hijo por esta vía

Hay dos formas de dar en adopción: adopción abierta, que te permite conocer a los padres, o adopción creada, que hará que no conozcas nada sobre el bebé o su familia. No obstante, cuando el chico cumpla dieciocho años podrá saber sobre su familia biológica, si es que así lo desea.

Hagas lo que hagas, estará bien hecho

Tomar una decisión de este calibre es muy complicado, y seguramente tengas dudas, o creas que has hecho algo incorrecto. Pero no. Recuerda siempre que si en un momento hiciste algo, fue porque de verdad creías que era lo que tenías que hacer. Tú te planteaste tus opciones, y elegiste la que más se ajustaba a lo que buscabas en ese momento, a lo que tenías y a lo que podías ofrecer. Arrepentirse no vale de absolutamente nada, más allá de torturarte.

No hay una decisión buena y una mala en estos temas, y todo depende mucho del contexto en el que te encuentres. No pienses que tu vecina optó por otra cosa, o que tu madre hubiera hecho tal cosa, porque no sirve de nada. Ellas no estaban en tus zapatos, y fuiste tú la que debiste decidir. Es complicado, es difícil, sí, pero debes pensar sobre todo en ti, en tu futuro y en tu vida. No te dejes influenciar por nadie de fuera, porque si al final acabas teniendo un hijo no deseado, serás tú la que tendrá que hacerse cargo de él. Serás la que no dormirá por las noches, la que le llevará al colegio, la que se hará cargo de sus gastos, la que sufrirá sus enfermedades. Y puede que eso, en otro momento, compense, pero no estamos en ese otro momento, sino en el ahora. Si tu situación no te va a permitir disfrutar de un hijo ahora, no te fuerces a tenerlo. Ya llegarán momentos mejores.

Si sientes que toda esta situación te supera, acude a un psicólogo que pueda aconsejarte y ayudarte. Nada mejor que la ayuda profesional cuando se tiene un problema, y si acudimos al cardiólogo cuando tenemos problemas de corazón, ¿por qué no acudir a un psicólogo cuando es nuestra mente la que tiene problemas?

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