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¿Hay que echar sal en la comida de los niños?
¿Hay que echar sal en la comida de los niños?

ALIMNENTACIÓN

¿Hay que echar sal en la comida de los niños?

La sal es necesaria en pequeñas dosis para una buena salud, pero, ¿para los niños también?

Hoy en día, añadir sal a la comida es un acto casi natural para todos nosotros, especialmente para potenciar el sabor de los alimentos o quitar amargor, pero ¿es realmente bueno para nuestra salud? La gran mayoría de las personas hemos oído que la sal es mala para nuestra salud, especialmente si padecemos de tensión arterial alta, un problema que asociamos a la edad y que por tanto no afecta a los niños. Pero esto no es muy cierto.

Las personas necesitamos tomar sal por su contenido en sodio, este es un hecho irrefutable. De forma natural, el cuerpo humano posee una taza de sal en su interior. Esta sal se usa para transportar los impulsos eléctricos de los músculos y los nervios y así se regula la presión sanguínea. Con un pequeño exceso de sal, tenemos la necesidad de beber más líquidos para expulsar la sal. Pero cuando hay una ingesta excesiva de sal el cuerpo se sobrecarga y esta sal no podrá ser eliminada completamente del organismo.

Si éste es un problema para la salud de las personas adultas, para el cuerpo de los niños el problema es aún mayor. No hay que olvidar que los niños están desarrollando su cuerpo y por tanto son más sensibles a los agentes externos, especialmente antes de la pubertad. Por este motivo, debemos cuidar su salud en todos los aspectos como responsables de su alimentación y bienestar.

Comer fuera de casa puede ser peligroso para los niños porque sus comidas, especialmente en las cadenas de comida rápida que tanto les gustan contienen exceso de grasas, azúcar o sal, un cóctel peligroso para su salud del que debemos estar alerta para evitar problemas en el futuro. Lo ideal es que los niños coman en casa siempre que sea posible, de esta manera podemos asegurarnos de que comen correctamente y de manera saludable.

Comer fuera de casa puede ser peligroso para los niñosComer fuera de casa puede ser peligroso para los niños

Lo que los niños comen durante su infancia puede tener un gran efecto sobre su salud durante el resto de su vida. Por este motivo los expertos en salud y nutrición han comenzado a poner la voz de alarma sobre el tema. Los padres y responsables de los niños deben tomar conciencia y actuar sobre su alimentación para que su vida sea saludable.

Cantidades recomendadas

Veamos las cantidades recomendadas según la edad:

- De 0 a 6 meses: Menos de 1 gramo al día

- De 6 a 12 meses: 1 gramos de sal al día

- De 1 a 3 años: 2 gramos al día

- De 4 a 6 años: 3 gramos al día

- De 7 a 10 años: 5 gramos al día

- De 11 años en adelante: 6 gramos al día

Para que nos hagamos una idea, vamos a ver algunos de los alimentos más populares entre los más pequeños:

Nuggets de pollo 1'75 gr. (58% de la CDR)

Pizza 1'25 gr. (42% de la CDR)

Hamburguesa 2 gr. (67% de la CDR)

Batido 0.5 gr. (17% de la CDR)

Cereales 1.5 gr. (50% de la CDR)

Queso o jamón cocido en lonchas 2.4 gr. (80% de la CDR)

La sal durante en proceso de crecimiento de los niños

Bebés, lactancia y destete

Si optas por la leche materna para alimentar a tu hijo, no tendrás ningún motivo por el que preocuparte porque ésta proporciona de manera natural todos los requerimientos nutricionales del bebé, incluyendo la cantidad de sal que necesita.

Las comidas de los bebés después de la lactancia no deberían tener sal añadida ya que sus riñones no están desarrollados. Por tanto, si cocinas para tu bebé no añadas nunca sal porque utilizará la sal natural de los productos que le prepares. Así que su pruebas y su sabor te parece soso, no añadas sal, porque tiene que estar soso.

Si optas por comprar comida para bebés, es importante mirar que no tenga sal añadida.

Infancia

En esta etapa es cuando tradicionalmente la ingesta de sal incrementa en la alimentación de los niños, pero cuando tu hijo comienza a comer de manera más parecida al del resto de la familia es importante continuar la alimentación sin sal. Esto además, beneficiará al resto de la familia aunque al principio os parezca el sabor de la comida más soso.

Resulta fundamental cocinar con productos frescos que tienen de manera natural bajos niveles de sal. Evitar la comida procesada y precocinados es muy importante.

Adolescentes

Para los adolescentes además del control del hogar, hay que hacerles saber de los peligros que conlleva alimentarse con alimentos tanto salados como dulces. Así comenzarán a ser más responsables de su alimentación y de su salud. Si saben que abusar de galletas, patatas fritas o pizza no es saludable, tarde o temprano tomarán conciencia para controlar su consumo. De todas formas, si durante su infancia han llevado una alimentación sin sal, el sabor de los productos salados no será tan atractivo para ellos.

Enfermedades relacionadas con la ingesta excesiva de sal

Presión arterial. Está demostrado que una dieta con exceso de sal durante la infancia incrementa la presión arterial y en consecuencia las enfermedades cardiovasculares. Reducir la ingesta de sal conlleva una reducción del riesgo de sufrir una de estas enfermedades.

La sal en exceso puede ocasionar pérdida de calcio a través de la orina La sal en exceso puede ocasionar pérdida de calcio a través de la orina

Osteoporosis. La sal en exceso puede ocasionar pérdida de calcio a través de la orina lo que puede llevar a la desmineralización de los huesos y por tanto se aumenta el riesgo de padecer osteoporosis. Este riesgo es mayor especialmente en las niñas.

Obesidad. La sal no está directamente ligada a la obesidad, pero los alimentos salados nos hacen beber más, y los niños no siempre quieren agua, sino que prefieren beber refrescos o zumos con altas cantidades de azúcares, y esto sí es causa directa de la obesidad. Por este motivo se relaciona el consumo excesivo de sal con la retención de líquidos, un problema que afecta cada día a más personas a edades más tempranas.

Los beneficios perjuicios de la sal se continúa estudiando en los laboratorios científicos, y buscan relaciones entre el consumo excesivo de sal durante las etapas de desarrollo y, por ejemplo, algunos casos de cáncer, como el cáncer de estómago. Pero esta relación no está todavía probada. Lo que está claro es que la sal, como nutriente es necesaria para nuestro organismo pero, como todo, hay que usarla con moderación ya que todo exceso es malo.

Nunca es tarde para cambiar la alimentación y el estilo de vida, así que si te preocupa tu bienestar y el de los tuyos, plantéate reducir el consumo de sal en tus comidas, controlando las cantidades diarias recomendadas por las agencias de salud. Sacrificar un poco el sabor sin duda favorecerá a tu cuerpo.

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