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Aprende a diferenciar los tipos de llanto de tu bebé
Aprende a diferenciar los tipos de llanto de tu bebé

LLANTO

Aprende a diferenciar los tipos de llanto de tu bebé

¿Qué necesita mi bebé cuando llora? A veces puede ser hambre, un dolor, puede deberse a un cólico, o que tenga sueño. ¿Cómo aliviarlo?

El llanto por cólico se da siempre a las mismas horas del día, y es difícil de calmarEl llanto por cólico se da siempre a las mismas horas del día, y es difícil de calmar

El llanto del bebé tiene la función de ayudar al pequeño a expresarse. Es la primera y prácticamente la única forma de relación con el mundo hasta aproximadamente el primer año de vida. Utilizan el llanto para expresar todo tipo de quejas: hambre, cansancio, dolor, aburrimiento, frustración, etc. Se ha demostrado que durante los tres primeros meses de vida el llanto es más frecuente, alcanzando su máxima a las 7 semanas. A partir de ahí empieza a disminuir hasta los 12 meses.

Durante estos 3 meses hay algunos llantos del bebé que no tiene una explicación concreta, sin embargo en la mayoría de las veces podemos interpretar el llanto si desarrollamos un poco de sensibilidad y ponemos atención. Normalmente el tono e intensidad varían según las necesidades del bebé, siguiendo unas pautas generales.

Tipos de llanto, aprende a diferenciarlos

Podemos diferenciar, de manera básica, unos 6 tipos de llanto en el bebé:

1- Hambre:

Este llanto empieza de una manera sutil y lenta. Si pasa el tiempo y el pequeño sigue sin recibir alimento empieza a aumentar el ritmo y gravedad de los lloros. Si tiene mucha hambre es muy alto y el bebé solo se detiene para respirar.

2- Dolor y enfermedad:

El llanto de dolor es el tipo de llanto más intenso que pueden llegar a tener. El de enfermedad son más bien gemidos y largos. El bebé está apático, triste y con falta de apetito. Normalmente van seguidos de la mano y se entremezclan, como en una otitis. Si eso ocurriese ve al médico de inmediato.

3- Llanto por cólicos:

Un signo de que nuestro bebé sufre dolor por cólicos es cuando llora siempre a las mismas horas del día (por ejemplo solo por las tardes), se mantiene durante mucho tiempo y es difícil consolarlo.

Cuando nuestro bebé tenga este tipo de llanto seguramente lo viviremos de una manera muy frustrante y será muy fácil perder la paciencia. Tenemos que tener mucha paciencia porque no encontraremos de primeras una forma de calmarlo. Una solución temporal es que ambos padres se turnen con el fin de que no se sobrecargue siempre la misma persona.

4- Sueño:

Es fácil de reconocer. El bebé empezará a llorar aumentando su intensidad según el tiempo que haya pasado, a la vez el niño empezará a frotarse los ojos o a bostezar. Para calmarlo acurrúcalo y disponle de un lugar cómodo y tranquilo donde pueda descansar.

El llanto por hambre empieza de manera sutil y lentaEl llanto por hambre empieza de manera sutil y lenta

Algunos padres se quejan porque algunos bebés no dejan de llorar hasta que consiguen dormirse con ellos, que es mejor dejarles llorar hasta que se acostumbren. Es debido a que los bebés se sienten solos e inseguros si notan a la madre lejana. Si cuando los bebés lloran la madre no acude a calmarlos, con el tiempo los bebés van a volverse inseguros y empezarán a desconfiar de la madre, tendrán miedo de que no vuelva y seguramente acaben llorando más en el futuro.

Una estrategia para evitar que ocurra esto es que la madre permanezca junto al bebé durante los primeros meses, no necesariamente en la misma cama, pero pueden dejar la cuna en la misma habitación de los padres. El bebé se sentirá protegido porque sabe que la figura de apego está cerca y le entrará sueño antes. Con el tiempo podéis cambiarlo de habitación hasta que se vaya acostumbrando. Es recomendable ir haciéndolo antes de los 6 meses, de esta manera no será tan traumático.

5- Aburrimiento o soledad:

Ocurre cuando el niño se siente solo o abandonado. Busca la atención de los padres. En estos casos el llanto mantiene un ritmo característico y echa los labios hacia adelante, como poniendo morros. Es más bien un gemido y se detiene cuando alzas al bebé en brazos. Acude a atender al bebé y a darle un poco de cariño. Seguramente habrá personas que te dirán que acudiendo tan rápido a su llamada lo estarás malcriando. Sin embargo, es imposible malcriar a un bebé, al contrario, si nosotros atendemos rápidamente al bebé le haremos sentir más seguro y en el futuro llorará menos porque sabrá que la figura de apego está siempre cerca y cuando se le necesita.

6- El bebé se siente incómodo:

Ya sea porque tiene frío, tiene calor, está mojado... Comprueba la cantidad de ropa que lleva y si tiene el pañal seco. A veces también llora porque hay un exceso de estimulación en el ambiente, demasiado ruido, demasiada luz, etc.

¿Cómo consigo que el bebé deje de llorar?

Podemos poner en marcha las siguientes medidas:

- Atenderle cuanto antes mejor, sobre todo si es menor de 6 meses. Como ya dijimos antes de esta forma le estamos demostrando que hay alguien que le quiere, le protege y está con él. Es muy importante para un correcto desarrollo del autoestima. Por otro lado, si pasas más de 15 minutos intentando consolarlo y no lo consigues, tómate un descanso y si puedes que otra persona te releve. tienes que ser consciente de cuál es tu límite y no saturarte. Eso te ayudará a no acumular frustración y ansiedad, así como irritabilidad o resentimiento hacia el pequeño.

- Utiliza un movimiento repetitivo. Cógelo en brazos y mécelo, paséale en brazos por la habitación, mételo en el carricoche y muévelo suavemente hacia adelante y hacia atrás. Según médicos y psicólogos a los bebés les tranquilizan y les entra al sueño porque el movimiento repetitivo es algo predecible que les ayuda a sentirse seguros (saben lo que va a pasar a continuación).

No es recomendable dejar al niño llorar, hay que atenderle cuanto antesNo es recomendable dejar al niño llorar, hay que atenderle cuanto antes

- Sonidos de fondo. Los sonidos que el bebé escuchaba cuando estaba en el vientre de la madre son especialmente reconfortantes para él porque les recuerda a cuando estaban en la placenta. La voz de los padres, los latidos del corazón de la madre, aparatos eléctricos que solía oír en casa (como el aspirador o la lavadora) ayudarán a tranquilizar al bebé.

- Dale un masaje. Un masaje antes de dormir viene especialmente bien porque les ayuda a conciliar el sueño y a reducir el dolor en caso de enfermedad. Frótale con aceite especial infantil desde la cabeza hasta los pies durante 10 minutos aproximadamente. Si además del masaje sigues una rutina diaria ganarás por partida doble (por ejemplo baño, después masaje, ponerle el pijama y dormir).

-A la hora de acunarlo envuélvelo en algo: una manta, una toalla... Es otra manera de devolverle un poco de la seguridad que perdió al salir al mundo.

-Usar un chupete: los bebes no solo maman para saciar su hambre. Por eso, puede ser una ayuda temporal para cuando el bebé llora pero todavía no se ha puesto a chillar, hay que dárselo en el momento justo. Eso sí, evita endulzarlo con azúcar o miel (aunque tenga hambre) para prevenir daños en la dentadura. Es recomendable retirar el chupete a partir de los 6 meses, cuando no es tan grande la necesidad de mamar.

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