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5 consejos para portear a un bebé y no morir en el intento
5 consejos para portear a un bebé y no morir en el intento

PORTEO

5 consejos para portear a un bebé y no morir en el intento

Cada vez se hace más popular el porteo de bebés en vez de llevarlos en silla, pero es más sencillo de lo que parece, sólo tienes que seguir estos consejos.

padre porteando a n bebéEs mejor llevar al niño mirando hacia dentro

Portear a un bebé es algo que en principio tendría que ser innato en las mamás. Sin embargo, si no lo hacemos bien puede tener consecuencias negativas tanto para nosotras como para ellos. Te dejamos con cinco consejos para portear a un bebé y no morir en el intento.

1. No lleves a tu bebé cara hacia fuera

Al llevar al bebé en esta posición, no da soporte a sus pies: al quedarse colgando ni su columna vertebral ni su cadera tiene soporte, por lo que pueden acabar desarrollando problemas como la displasia de cadera. La espalda del bebé queda arqueada, haciendo una presión inestable en su espalda. Por otra parte, esta posición efectúa una presión para nada aconsejable sobre la ingle del bebé, y al no dar soporte a la cabeza y el cuello puede llegar a sufrir asfixia posicional: al no tener aún control sobre el movimiento de cuello, la barbilla les cae hacia abajo, presionándoles la garganta. Por último, esta posición dificulta la termorregulación, ya que en la posición de flexión hacia el pecho de la madre o el padre, se conserva mucho mejor el calor que cuando el bebé está hacia fuera con el pecho al descubierto.

Además, para el portador es más difícil, ya que siempre es más natural llevar algo que abrace tu propio cuerpo. Terminamos arqueando nuestra propia espalda para compensar el peso, produciendo dolores lumbares.

2. Buscar la posición más simétrica posible para el transporte

Repartir el peso es algo que nos va a ayudar a tener un mayor control del bebé y también a evitar dolores de espalda. A este tipo de sistema se le llama porteo ergonómico, que básicamente ayuda a integrar el peso del bebé con el centro de gravedad del porteador, ya que se produce un reparto del peso entre caderas y hombros, logrando así que la musculatura de nuestro torso esté más equilibrada.

Por ello, el más desaconsejable es el porteo con bandolera. Intenta usar este porteo ergonómico sólo cuando vayas a portear poco tiempo o veamos que nuestro pequeño demandará subir y bajar de los brazos con mucha frecuencia. Si el bebé se llega a dormir cuando lo tenemos en la bandolera, intenta cambiar de hombro frecuentemente para no sobrecargar.

madre porteando a un bebéSi llevamos fular, debemos extender la tela por la espalda y alijarla del cuello

3. Más superficie de contacto, menos dolor

Un truco sencillo que puede ahorrarnos más de algún pinzamiento es extender la tela del portabebés por la mayor superficie de contacto que podamos. Si por ejemplo usamos bandolera o fular, hay que intentar alejar la tela del cuello y extenderla por la espalda y por los hombros. En caso de las mochilas ergonómicas, cuanto más abajo esté la tira que une los tirantes de la espalda, mejor.

4. ¡Ni se te ocurra!

Hay cosas que por sentido común no haríamos mientras porteamos a nuestro bebé. Sin embargo, hay otras en las que a lo mejor no habías caído. Por ejemplo, queda prohibido nadar mientras porteamos. Existen portabebés para el agua, pero están pensados sólo para entrar en el agua, sin más, no están pensados para realizar movimientos de natación.

También queda prohibido portear al bebé mientras montamos en bici. Hay sistemas de transporte homologados para ello, como las sillitas o los remolques. Y siempre, siempre, siempre hay que llevar casco.

Por último, el dichoso tema del deporte. Aquí encontramos siempre algo de controversia, pero la verdad es que los portabebés al uso no están pensados para soportar movimientos bruscos o golpes. Esto dañará tu espalda y es posible que también la de tu bebé. Para algunos deportes en concreto hay portabebés especializados: el yoga, el senderismo o el baile son algunas de las actividades más recomendadas para mantener la línea mientras cuidas de tu pequeño.

5. Un sistema de porteo para cada edad

Sería fantástico que un mismo sistema de porteo nos valiese para toda la infancia de nuestro bebé... pero no es así. El niño va creciendo y hay que cambiar el sistema de transporte por su bien y por el nuestro. Pensar en adquirir sólo un tipo de portabebés hasta los tres años sería como pensar en comprarle sólo un par de zapatos, ¡no tiene ningún sentido! Hay tres tipos básicos según su uso.

Por un lado, tenemos el fular. El fular es versátil, y como existen distintas longitudes, puede usarse desde recién nacido. El truco del fular es el nudo que se haga para sujetar al bebé. Por ejemplo, cuando es recién nacido utilizaremos la cruz envolvente, el canfuro o la doble cruz. Para niños algo más crecidos, se recomienda la técnica de "canguro detrás". Cuando el bebé ya está más grande y necesitamos repartir el peso de manera más ergonómica, lo más recomendable es utilizar los sitemas de mochila cruzada, triple cruzado o doble hamaca. Como ves, es todo un mundo, pero hay muchisimos tutoriales en YouTube que te explicarán cómo hacer los diferentes nudos. De todas formas, contar con la asesoría de una porteadora profesional nunca viene mal.

madre porteando bebéDependiendo de la edad del bebé o niño, podemos usar un tipo u otro de portabebés

La mochila ergonómica tiene dos variantes. Por un lado, tenemos la que es rígida o no adaptable. Esta sólo la usaremos hasta que el bebé sepa sentarse por sí solo, hasta los 9 meses máximo. Por otro lado, tenemos las mochilas sin el respaldo preformado, que tienen unas costuras que permiten crear una curvatura en el respaldo para alojar las nalgas del bebé. Estas mochilas son menos aconsejables porque, por esta característica, es más difícil conseguir la posición ranita. También tenemos las muchilas-fular, una opción más que recomendable para el transporte de nuestro bebé recién nacido. El máximo peso que se recomienda en este caso son 14 kilos.

Por último, tenemos el mi-tai. El mei-tai es un sistema de portabebés que se usa tradicionalmente en Asia y lo hemos adaptado al modo de vida occidental. Sin duda, es muy parecido a las mochilas de respaldo rígido en su utilidad y utilización. Quizás uno de sus aspectos más favorecedores es qu eson muy estéticos: podemos conseguirlo en una gran variedad de telas y colores. ¡Al final querrás comprarte más de uno!

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