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Cómo ayudar a tu hijo si tiene miedo al agua
Cómo ayudar a tu hijo si tiene miedo al agua

MIEDOS

Cómo ayudar a tu hijo si tiene miedo al agua

Si tu hijo tiene miedo al agua, no te pierdas estos consejos para que supere este temor y disfrute del verano.

Llega el verano y con él, la época de meterse en la piscina, de irse de vacaciones a la playa, al rio, etc. Pero, ¿qué haces si tu hijo tiene miedo al agua? En ese caso, lo más importante es no preocuparse demasiado, puede ocurrir que los niños tengan miedo al agua... solo necesitan superarlo.

Un error muy común que cometen los padres es obligarse a bañarse. El proceso para perder el miedo al agua, al igual que cualquier proceso, tiene que ser respetuoso. Es importante que escuches a tu hijo, saber la razón de su miedo, le resuelvas sus dudas, que el proceso sea de forma paulatina, es decir, poco a poco, haciendo de la experiencia algo divertido.

No obstante, para facilitaros este proceso, si no sabéis muy bien cómo abordarlo; desde Bekia os dejamos una serie de consejos con los cuales vuestro hijo o hija irá poco a poco perdiendo el miedo al agua, y disfrutando de esta tanto o incluso más que nosotros:

1. Proceso progresivo

Los primeros contactos de tu hijo con el agua deben de ser progresivos, es decir, poco a poco. Primero que conozca y experimente en una zona con agua al ras del suelo, luego que cubra los pies, que pueda chapotear, coger confianza, descubrir la sensación, etc. Nunca meterle de golpe en el agua.

La superación de un miedo no ocurre de la noche a la mañanaLa superación de un miedo no ocurre de la noche a la mañana

2. Ten paciencia

La superación de un miedo no ocurre de la noche a la mañana. Es importante que no te desesperes, cada persona es diferente y tarda más o menos en superar el miedo al agua. Lo importante es que no le metas prisa, no le presiones, ni te presiones a ti mismo; solo actúa con tranquilidad, transmitiéndosela de esta manera al niño, así como confianza, respeto, etc.

3. La seguridad es muy importante

Para que tu hijo venza el miedo al agua, es muy importante que se sienta seguro, protegido por ti, que sepa que pase lo que pase vas a estar con él para que no corra ningún peligro. Un aspecto de vital importancia dentro de este punto, es que el niño no se lleve sustos cuando este dentro del agua. Que el primer contacto que tenga con esta sea relajado, jugando con ella, en un lugar donde no cubra apenas, etc.

4. Escúchale y entiende su miedo:

Otro aspecto a tener en cuenta es la escucha activa. Para saber cómo responder ante el miedo de tu hijo, y poder proporcionarle la ayuda que el necesita, es importante que conozcas el motivo de su miedo, le expliques el porqué no debe de tenerlo, le apoyes en lo que te diga, le entiendas, y por supuesto, nunca le obligues a meterse o le recrimines el no querer hacerlo. Tiene que ser un proceso progresivo, respetando su miedo, y haciendo de él una experiencia positiva.

5. Toda ayuda es buena

Si con tu presencia o con tu protección tu hijo aun no se siente cómodo o seguro en el medio acuático, siempre se puede recurrir a los manguitos, flotadores, churros de agua, tablas, etc. En el caso de usarlos, es importante, que antes de sumergir a tu hijo en el agua, le expliques detenidamente como funcionan, que con eso no va a hundirse, la protección que ofrecen, etc. De esta manera el niño sabrá lo que ocurre y se sentirá más seguro, a la vez que entendido.

6. Ten cuidado con la temperatura

Que el agua tenga una temperatura adecuada en los primeros contactos con ella es muy importante, ya que con el contacto con agua demasiado fría, o demasiado caliente puede asustar al niño, sobresaltarlo, causar su llanto, etc. Para ello, recomendamos que en las primeras veces se meta al niño en una bañera pequeña o piscina hinchable para bebés, donde es más fácil controlar la temperatura del agua.

7. Juega con el agua

El principal motor de aprendizaje para los niños es el juego, mediante el aprenden todo lo que saben. ¿Por qué no aprovecharse de este método también para que pierdan el miedo al agua? El juego es otra forma de que los niños vean este medio como algo divertido, algo donde pasar un buen rato, jugar, disfrutar, etc. Si utilizamos el juego con el agua como instrumento, se sentirán más cómodos en ella, más seguros, con ganas de ir a jugar a la piscina, etc.

8. Báñate a su lado

Otro aspecto que puede ayudar a tu hijo a superar el miedo al agua es ver que te bañas en la piscina, mar, etc (tú o cualquier persona con la que tenga confianza, respeto, apego, etc); dándose cuenta de esta forma que es un medio seguro, que no se corre peligro en él. A demás los niños aprenden por imitación, y pueden llegar a perder el mismo por esta misma razón.

Otro aspecto que puede ayudar a tu hijo a superar el miedo al agua es ver que te bañas en la piscinaOtro aspecto que puede ayudar a tu hijo a superar el miedo al agua es ver que te bañas en la piscina

9. A mayores también se recomienda

- No dejar nunca solo al niño en el agua.

- En el caso de que tengas que ausentarte, siempre dejarlo bajo supervisión de un adulto, alguien que pueda satisfacer sus necesidades en el agua y acudir a tiempo a su auxilio en caso de peligro, con el que se sienta seguro y protegido.

- Controlar los juguetes con los que juega en el agua, supervisando que no los inhale, trague o se intoxique con ellos.

- Adecuar la temperatura exterior para que cuando salga no coja frío. También es importante cambiarle en el momento que vaya a dejar de estar en contacto con el agua.

- Colocarle en un lugar tranquilo, donde otros niños, personas, etc; no le asusten mojándole, gritando, moviéndole. Proporcionándole de esta manera un ambiente calmado, en el cual, él pueda familiarizarse con el medio, descubrir el agua, etc.

¿Por qué mi hijo tiene miedo al agua?

Normalmente los bebés suelen disfrutar del medio acuático desde que nacen, pero en algunas ocasiones, más que ver el agua como un medio de juego, diversión y disfrute, lo ven como algo peligroso, doloroso, que provoca miedo e incluso pánico.

El origen de este miedo viene dado por la inseguridad que provoca el contacto con el nuevo medio, un medio desconocido, en el que los niños no saben cómo defenderse. Ven el agua como un lugar donde corren peligro, teniendo la sensación de que van a sufrir en él.

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