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El asma en niños, síntomas y tratamientos
El asma en niños, síntomas y tratamientos

TRASTORNO DE LA RESPIRACIÓN

El asma en niños, síntomas y tratamientos

El asma es un trastorno respiratorio muy frecuente en niños, que a veces puede ir ligado a una reacción alérgica.

El asma es un trastorno respiratorio que ocurre cuando los músculos que rodean las vías respiratorias se vuelven rígidos y las vías se inflaman. Al hincharse, disminuye el canal por el que pasa el aire, es decir, los bronquios se estrechan. A su vez se segrega una viscosidad espesa por las vías respiratorias que impide el paso correcto del aire. Por tanto, el niño va a tener dificultades al respirar, frecuente tos y una respiración sibilante.

El asma es muy frecuente en niños y puede ir ligado a una reacción alérgica, aunque no siempre. Los síntomas en los que tenemos que poner atención son:

- El niño tiene problemas para respirar, tanto para inhalar como para exhalar. Además la respiración es sibilante, más marcada en la expiración.

- Cierta rigidez en el pecho. Además puede observarse un hundimiento de mismo y también del cuello como consecuencia de esa dificultad al tomar el aire.

- Frecuencia respiratoria alta comparada con la de otros niños de su misma edad.

Niña con inhaladorLos inhaladores son el tratamiento clásico del asma

- Tiene la sensación de que le falta el aliento, a veces puede jadear.

- Cansancio acumulado. Es debido a que los ataques de tos aumentan por la noche y el niño se desvela con facilidad porque le cuesta respirar. Dependerá del tipo de asma que tenga el pequeño y de si hay algún desencadenante cercano. Por ejemplo, un colchón o almohadón viejo acumula muchísimos ácaros que empeorarán los efectos.

Por otro lado, tenemos que diferenciar dos tipos de asma. Por un lado encontramos un asma que se desarrolla antes de los 12 meses de vida y puede venir precedida de infecciones en las vías respiratorias, presentando algún que otro episodio de crisis asmática. Este tipo de asma está relacionado con partos prematuros, madres que siguieron fumando durante el embarazo y presencia de hermanos mayores. No suele estar relacionado con la herencia y tiene un buen pronóstico.

Niño con alergiaEl 80% de niños con asma tienen también alergias, como al polen o el polvo

El otro tipo de asma es el asma alérgica. Aparece después del primer año de vida y al contrario que la anterior está relacionada con la presencia en la familia de otros asmáticos o con alergias del propio niño. Desgraciadamente, aunque se siga el tratamiento recomendado este tipo de asma suele ser crónico, incluso en la edad adulta, pero con los cuidados adecuado las personas que lo padecen llevan una vida completamente normal.

¿Cuáles son las causas del asma?

No hay ningún factor decisivo que cause el asma, hay un conjunto que aparecen en la mayoría de los niños, pero no hay ninguno que aparezca en todos. Los más relacionados con el asma son:

- Presencia de algún tipo de alergia. Más del 80% de niños con asma tienen además algún tipo de alergia, las más típicas son alergia a los ácaros del polvo, el polen de las flores, la humedad o el pelo de los animales. Es el factor más importante a la hora de decidir si el niño continuará teniendo asma en la vida adulta, de manera que los niños con alergias tienen muchas más posibilidades de seguir siendo asmáticos que los que no lo son.

- Genética. Como ya dijimos antes, los padres que fueron asmáticos tienen más posibilidades de que sus hijos también lo sean.

- Infecciones que afecten al aparato respiratorio.

De todos modos, cada niño es un mundo y tiene que ser evaluado individualmente para saber cuál es el conjunto de factores que le están influyendo para acabar desarrollando el asma. No hay una regla aplicable a todos.

¿En qué consiste el tratamiento del asma?

Si sospechas que tu hijo tiene asma (por la apreciación de los síntomas antes mencionados) y tiene 5 años o menos, llévalo directamente al pediatra para que le examine y pueda darle un diagnóstico. Si el niño es mayor de 5 años, los criterios que se utilizan son los mismos que para un adulto.

En realidad, el asma se puede controlar perfectamente. Sin embargo, es un poco complicado para los niños aprender todos los pasos a seguir. Los médicos diseñarán un plan de acción adecuado dependiendo de las características familiares y personales del niño. Lo que tarde el niño en controlarlo dependerá de su edad, lo grave que sean los síntomas y la colaboración de la propia familia.

1- El primer paso es descubrir si el niño tiene algún tipo de alergia, ya las crisis asmáticas se producen por la presencia de ciertos desencadenantes como los cambios de temperatura, infecciones, ejercicio intenso... pero en su mayoría son alérgenos.

2- Una vez que sepamos los desencadenantes que dan lugar a los síntomas y a una crisis asmática, tenemos que evitar el contacto con ellos, aunque no es fácil. Factores como los fuertes olores, el tabaco, la contaminación en el aire, etc empeoran los síntomas pero no siempre podemos controlarlos. Para los niños con alergia al polvo se recomienda utilizar cubrecolchones y fundas para la almohada antiácaros, una limpieza escrupulosa de la casa y sobre todo de su habitación (evitar peluches con pelo, cortinas y alfombras gruesas). Si tiene alergia a los animales se sigue la misma lógica, evitar contacto con su pelo. Si por el contrario es alérgico al polen o humedad es más difícil controlar los factores. Una solución podría ser una vacuna contra la alergia o la toma de antihistamínicos.

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3- Medicamentos con el fin de desinflamar la mucosa bronquial: Es el tratamiento del que más se benefician los pacientes. Los medicamentos que se usan son los corticoides a través de la inhalación. Se recomienda para aquellos pacientes que tienen varios episodios de asma a la semana y que por la noche tienen dificultades para respirar debido a los ataques de tos.

4- Utilización de broncodilatadores. Se inhalan como los anteriores y hay dos tipos, de acción inmediata y prolongada. Los de acción prolongada se toman durante varios días seguidos (aunque no se observen síntomas), los de acción corta se usan solo en casos puntuales. Lo ideal es que el paciente solo tenga que utilizar de vez en cuando los de acción corta.

5- La prevención es la mejor manera de evitar los síntomas. Aparte de cuidar la limpieza (para evitar posibles alérgenos) hay otros factores que podemos controlar. Por ejemplo, los padres no deben fumar en casa y mucho menos delante de su hijo. En el caso del ejercicio físico, pueden realizarlo perfectamente, pero si es primavera o época de polinización no excederse.

Finalmente, tenemos que seguir las indicaciones específicas que el pediatra ha diseñado para nuestro hijo. Dependiendo de la gravedad nos puede recetar una medicación u otra, o incluso no recetar nada. Por ejemplo, un asmático con síntomas graves puede necesitar antiinflamatorios para deshinchar la mucosa bronquial y aparte, tomar broncodilatadores puntuales. Por eso, el tratamiento nunca va a ser igual para dos niños, aunque los síntomas sean idénticos.

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