El disfraz de bruja es uno de los favoritos para las niñas en la noche de Halloween. Todo un clásico para sentirse un poco malas por un día a la hora de pedir "truco o trato". Muchas veces con lo conseguirás con sólo un vestido negro y los muy importantes accesorios: una escoba de paja y, cómo no, la calabaza de Halloween para pedir caramelos.