Los bebés son regordetes, ¡justo como las calabazas de Halloween! Si quieres que tu pequeñín empiece a disfrutar de esta tradición puedes optar por un mono y divertido disfraz de calabaza. Una sencilla manera de hacerlo es pegando los ojos, la boca y la nariz negra de la calabaza sobre un mono de color naranja. ¡Estará guapísimo!