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Síntomas del Síndrome de Asperger
Síntomas del Síndrome de Asperger

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Síntomas del Síndrome de Asperger

Tener en cuenta las primeras señales y exponer al niño a actividades altamente estructuradas pueden ayudar a la mejor socialización del niño que sufre este trastorno.

Los problemas sociales comienzan en la edad escolarLos problemas sociales comienzan en la edad escolar
Los problemas sociales comienzan en la edad escolar

Síntomas del Síndrome de Asperger

Los niños que padecen síndrome de Asperger presentan dificultad para interactuar socialmente, torpeza física y realizan rutinas de manera repetitiva. Se trata de un trastorno caracterizado porque el niño manifiesta intereses limitados o una preocupación inusual y obsesiva con un objeto o un tema en particular, llegando a excluir otras actividades y temas de conversación. Estos niños suelen tener una inteligencia por encima de la media, realizan rutinas de manera repetitiva, así como una tendencia a hablar de manera demasiado monótona.

A veces exhiben un comportamiento social y emocionalmente inadecuado y se muestran incapaces de interactuar con otras personas. Este síndrome comparte una característica esencial con el autismo: problemas para interactuar en sociedad. Sin embargo, algunos elementos diferencian a estos dos trastornos.

Se estima que en torno a 3 de cada 1.000 niños podrían padecer el trastorno, que es más frecuente en varones. Se cree que Albert Einstein, Isaac Newton, Miguel Ángel y Beethoven pudieron padecer el síndrome de Asperger. Te contamos un poco más sobre cómo afecta este trastorno a las personas que lo padecen.

Suelen obsesionarse con algún objeto o conducta concretaSuelen obsesionarse con algún objeto o conducta concreta

¿Qué es el síndrome de Asperger?

Este síndrome fue descrito por primera vez en el año 1944 por el pediatra austriaco Hans Asperger, quien realizó un seguimiento sobre cuatro niños que tenían dificultades para integrarse en su entorno social. Sin embargo, no fue hasta 1981, cuando este trastorno comenzó a ser estudiado por científicos y pasó a llamarse Síndrome de Asperger.

Se trata de un trastorno del desarrollo cerebral muy frecuente, se estima que de 3 a 7 por cada 1.000 niños de 7 a 16 años lo padecen, presentando una mayor incidencia en niños sobre niñas. La causa exacta se desconoce, pero las investigaciones apuntan a la posibilidad de que se deba a anomalías cerebrales. También parece haber un componente hereditario, y otros estudios indican que en algunos casos este síndrome se puede asociar a otros trastornos mentales, como la depresión y el trastorno bipolar.

Suele considerarse como una forma de autismo
Se caracteriza por una alteración importante en el apartado de interacción social y por patrones de comportamiento repetitivos. No obstante, el niño presenta un desarrollo a nivel cognoscitivo y del lenguaje normal. En general son capaces de funcionar adecuadamente en la vida cotidiana, pero tienden a ser inmaduras desde el punto de vista social y la sociedad las califica como personas raras o excéntricas. De adultos, tienen problemas para mostrar empatía y siguen presentando dificultades en sus interacciones sociales.

A menudo se considera una forma de autismo. Sin embargo, este síndrome aparece más tarde que el autismo o, por lo menos, se detecta más tarde. Muchos niños son diagnosticados después de haber cumplido 3 años y la mayoría cuando tienen entre 5 y 9 años. Los expertos afirman que el síndrome de Asperger sigue una evolución continua y normalmente dura de por vida. En cualquier caso, está demostrado que los síntomas pueden ir y venir a lo largo del tiempo y una intervención precoz pueden ser de gran utilidad.

Los diagnosticados con Asperger tienen una inteligencia por encima de la mediaLos diagnosticados con Asperger tienen una inteligencia por encima de la media
Los diagnosticados con Asperger tienen una inteligencia por encima de la media

Características del niño con síndrome de Asperger

El niño que padece de Asperger tiene un aspecto externo normal, suele ser inteligente y no tiene retraso en la adquisición del habla. Sin embargo, presenta problemas para relacionarse con los demás niños o adultos y, en ocasiones, presentan comportamientos inadecuados. El síntoma más distintivo del Síndrome de Asperger es el interés obsesivo del niño por un objeto o tema único, quedando excluido el resto de los intereses normales para su edad. Acaban siendo verdaderos expertos en esa área. Las áreas de interés pueden ser bastante limitadas, como una obsesión con los horarios de los trenes, directorios telefónicos, un aspirador o colecciones de objetos.

Los niños con el síndrome de Asperger pueden mostrar retrasos en el desarrollo motor y torpeza a nivel físico, como retraso en aprender a montar en bicicleta, dificultad para agarrar una pelota o trepar, tropiezan al caminar o se lesionan con facilidad, tienen un ritmo extraño al correr y poca destreza en la coordinación motriz.

Sus problemas para interactuar en un escenario social a menudo llevan al aislamiento. No suelen mirar a los ojos de su interlocutor. No entiende las ironías, los dobles sentidos, ni los sarcasmos. Cambia de tema cuando está confuso. Posee un lenguaje pedante, muy formal, con un extenso vocabulario, y con frecuencia inventan palabras o expresiones. En ocasiones parece estar ausente, absorto en sus pensamientos. Y casi nunca les interesa lo que otros puedan decirle. Posee un sentido del humor peculiar.

Los primeros años son básicos para la detección

El niño con esta patología suele mostrar una devoción inflexible a rutinas. Repite compulsivamente ciertas acciones o comportamientos, esto le da seguridad. Posee rituales elaborados que deben ser cumplidos. Por ejemplo, alinear los juguetes antes de irse a la cama. No tolera bien los cambios imprevistos, como un cambio de planes o una salida inesperada.

Otras características a destacar son:

- No disfruta normalmente del contacto social.

- Tiene problemas al jugar con otros niños y prefiere jugar sólo.

- Quiere imponer sus propias reglas al jugar

- Poca tolerancia a la frustración.

- Le cuesta identificar sus sentimientos y tiene reacciones emocionales desproporcionadas.

- Cuando disfruta suele excitarse: saltar, gritar y hacer palmas.

- Tiene más rabietas de lo normal para su edad cuando no consigue algo.

- Le falta empatía y puede realizar comentarios ofensivos para otras personas sin darse cuenta-. A menudo no comprende la razón por la que se le riñe, se le critica o se le castiga.

- Tiene una memoria excepcional para recordar datos, por ejemplo: fechas de cumpleaños, hechos y eventos.

El Síndrome de Asperger suele manifestarse cuando el niño comienza la etapa preescolar, sobre todo con un retraso motor o una torpeza que no es característica de su edad. Luego, en la etapa escolar, comienzan a manifestarse las deficiencias en la interacción social. A pesar de sus dificultades, los niños que padecen de ese trastorno son nobles, poseen un gran corazón, una bondad sin límites, son fieles, sinceros y no tienen malicia.

El acompañamiento y psicoterapia ayuda mucho a desarrollar una mejor madurezEl acompañamiento y psicoterapia ayuda mucho a desarrollar una mejor madurez
El acompañamiento y psicoterapia ayuda mucho a desarrollar una mejor madurez

¿Qué tratamiento debe seguir?

Los expertos afirman que un tratamiento precoz, que abarque aspectos educacionales y sociales, llevados a cabo en un momento en que el cerebro todavía está en proceso de desarrollo, es sumamente importante para un niño afectado por este síndrome. No existe ningún tratamiento único que sea el mejor para todos los niños, pues esta patología puede cursar con patrones de comportamiento y problemas muy diferentes entre los afectados.

Los programas recomendados para estos niños son aquellos que les enseñan habilidades basándose en una serie de pasos simples y empleando actividades altamente estructuradas. En ellos se abarcan temas como:

-Terapia cognitiva o psicoterapia para ayudarles a manejar sus emociones, comportamientos repetitivos y obsesiones.

-Enseñar a los padres técnicas que pueden usarse en casa.

-Fisioterapia y terapia ocupacional para ayudar con las destrezas motoras y los problemas sensoriales, en ellas los niños se desensibilizan ante los estímulos a los que son excesivamente sensibles, especialmente ruidos y luces.

-Entrenamiento en contactos y habilidades sociales, que suelen enseñarse en grupo.

-Logopedia y terapia del lenguaje para enseñarles a comunicarse con otros.

-Enseñarles las habilidades necesarias para cuidar de sí mismo. Aprender estas habilidades ayuda a los niños a desarrollar la máxima independencia.

Los medicamentos como los inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina, los antipsicóticos y los estimulantes se pueden usar para tratar problemas como ansiedad, depresión, problemas para prestar atención y agresión.

El hecho de que todas las personas que cuidan al niño se involucren en su tratamiento será de gran ayuda para él. Profesores, canguros, otros miembros de la familia o los amigos cercanos, deben saber cómo interactuar con el niño. Los niños con síndrome de Asperger pueden experimentar grandes avances con el tratamiento y la educación adecuados.

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