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Regalos "prohibidos" para el Día del Padre
Regalos "prohibidos" para el Día del Padre

DÍA DEL PADRE

Regalos "prohibidos" para el Día del Padre

Es una jornada para honrar al padre y para regalarle a esa persona que habitualmente nunca quiere ni necesita nada pero al que se le ilumina la cara cuando ve un paquete con papel de regalo.

Intenta ser un poco más original este Día del PadreIntenta ser un poco más original este Día del Padre

Quizás porque nunca suele pedir nada para si mismo un padre resulta por norma general alguien muy fácil de contentar en un día como éste. Cuando llegue el próximo 19 de marzo, jornada en que se celebra el Día del Padre en España coincidiendo con la onomástica de San José, no estarán pendientes de qué se les va a regalar. Pero aunque no lo reconozcan todos sabemos que les gusta que les hagan regalos, como a los demás.

Por ello año a año deberíamos esmerarnos un poco más y evitar caer siempre en el típico regalo que puede ser casi de cualquier tipo, salvo original. Esto no se aplica únicamente en el caso del día del padre, sino en cualquier ocasión que haya que hacerle un regalo a un progenitor, ya sea su cumpleaños, su santo o Navidad. Nos hemos instaurado en la comodidad de recurrir siempre a lo mismo y a última hora, sin pararnos a pensar en si eso realmente le gusta o le va a sacar algún tipo de utilidad.

Regalos prohibidos

En este artículo no os vamos hablar de qué regalos hacer a tu padre para quedar bien en su día, sino todo lo contrario, citaremos alguno de los clásicos regalos que debería estar prohibido hacerle a un padre.

Esmérate un poco más aunque tu padre estará feliz con cualquier detalle
Probablemente el primer regalo que toda persona hace a su padre en un día como éste sea una colonia o perfume. Si él tiene uno que usa habitualmente y es el que le regalamos aún resulta práctico el presente, pero es que en ocasiones simplemente escogemos uno que nos huele bien y que él ni conoce ni tiene ganas de probar y que se va ganando polvo en un armario del baño junto a otras colonias regaladas en años anteriores.

El segundo regalo más típico, tópico y aburrido es la corbata. Cierto que hay padres que van a trabajar a diario con ella y les puede venir bien (al igual que unos calcetines, una camisa o un juego de pañuelos) pero hay otros que no. Se ha dado el caso de padres con amplias colecciones de corbatas que se ponen una una vez al año, poco menos que por sacarla del armario.

Un libro, el regalo que nunca faltaUn libro, el regalo que nunca falta

¿Qué sería del día del padre sin un libro o un disco? Resultan de lo más clásico, tanto que incluso hacen pareja y se nos hace extraño regalar uno si no va a acompañado del otro. Al igual que los anteriores presentes de los que hemos hablado son útiles. Siempre pueden acabar decorando la biblioteca del salón o el mueble de los cds. En este caso hay que tratar de no ser demasiado original y regalarle temáticas o autores que no le van a gustar, por mucho que sean el bestseller de la temporada o el chico de la tienda se haya empeñado en que serán el grupo revelación de la temporada.

Regalos tecnológicos

Los productos tecnológicos son otro clásico para regalar a los padres, especialmente aquellos que ya tienen cierta edad y que parece queremos introducir a cualquier costa en las nuevas tecnologías. Y lo hacemos sin siquiera saber si ellos tienen algún tipo de interés en conocer todas esas posibilidades que les ofrecen las maquinitas en cuestión.

¿Qué sería del día del padre sin un libro o un disco?
Smartphones de última generación, cámaras réflex semiprofesionales, tabletas o libros electrónicos se han convertido en los últimos años en el regalo estrella. ¿Le has visto alguna vez usar el mp3 que le regalaste hace seis años? Si la respuesta es no replantéate todas estas posibilidades y no dudes en preguntarle si encuentra útil alguno de estos productos.

Y de lo más moderno a lo más rústico: las manualidades. Vale que cuando se es un niño pequeño resulta gracioso hacer un cenicero en colores chillones y con poca estabilidad para el Día del Padre. Eso es aplicable a cuando se tienen cuatro año. Llega un momento en el que hay que abandonar esa pasión por construir cosas con las manos (salvo que se sea un auténtico artista) porque en casa ya no queda espacio para guardar tanto recuerdo. Y reconozcámoslo, el primer año hace gracia, al quinto ninguno.

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