ENURESIS

Mi hijo moja la cama, ¿cómo reaccionar?

Mi hijo moja la cama, ¿cómo reaccionar?

Uno de cada 10 niños moja la cama durante la noche. Este problema resulta embarazoso para padres e hijos. Descubre cómo afrontarlo.

Rosalía Martos Redacción Bekia Padres Publicado Actualizado 27 abril 2016 7 min
Niña durmiendo
Uno de cada 10 niños moja la cama

Mojar la cama es mucho más común de lo que parece. Uno de cada 10 niños de entre 5 y 15 años tiene problemas con el control de los esfínteres, en especial durante la noche. Esta afección conocida como enuresis infantil desaparece en el 98% de los casos antes de que los niños alcancen la adolescencia. Sin embargo, hasta que eso ocurre, hijos y progenitores pasan por innumerables quebraderos de cabeza.

Mi hijo moja la cama: observar cuándo y cómo

La edad media en la que los niños comienzan a controlar sus esfínteres se sitúa en los tres años de edad. La enuresis infantil se presenta cuando el pequeño hace pis en la cama más de cuatro veces al mes pasados los 5 años de edad. Si crees que tu pequeño tiene este problema lo primero que debes observar es la frecuencia con la que se produce y a continuación consultar con el pediatra.

Existen dos tipos de enuresis infantil. La primaria es aquella en la que el niño nunca ha dejado de mojar la cama. Suele deberse a un retraso en la madurez y en el control de los esfínteres durante la noche. Tiene como detonante factores biológicos, pero puede ocasionar trastornos psicológicos en el pequeño que la padece. Es importante no dejar que mojar la cama se convierta en un hecho traumático para el niño.

Niña celosa con enuresis
Los celos pueden provocar enuresis

La enuresis secundaria, por su parte, se produce cuando el niño vuelve a orinar en la cama tras un largo periodo de tiempo sin hacerlo. En este caso, sí son factores psicológicos los que suelen encontrarse detrás del hecho de mojar la cama. Situaciones de estrés, problemas familiares, falta de adaptación en el colegio e incluso celos hacia los hermanos pueden desembocar en la enuresis secundaria. Estos casos suelen prolongarse durante un corto espacio de tiempo y encuentran en la afectividad la principal solución.

Ante la duda, visita al pediatra
Es importante que los padres presten atención a los momentos en los que se producen los escapes de pis de sus hijos para determinar si se trata de enuresis u otra afección y para hallar la causa del problema. Las infecciones de orina y el estreñimiento pueden estar detrás de los casos del síndrome enurético. Mientras que si el pequeño tiene escapes tanto de día como de noche es más probable que se trate de un problema de incontinencia relacionado con el sistema nervioso. En cualquier caso nunca está de más consultar con el especialista.

Datos a tener en cuenta: información para padres

La enuresis infantil está relacionada con una menor producción de la hormona antidiurética pero esta carencia no es un causante aislado. Además, las probabilidades de que un niño moje la cama durante la noche se disparan si uno de sus padres o ambos progenitores tenían enuresis en su infancia. Y es que la familia tiene un gran peso en los casos de enuresis. La sobreprotección y la excesiva permisividad también pueden contribuir a su aparición como llamada de atención del niño sobre sus progenitores.

Niños usando orinal
La media de edad para dejar el pañal son los tres años

La mejor forma de afrontar este problema es manteniendo una buena comunicación con el niño. Apoyándolo en todo momento y evitando que la frustración por no lograr solucionar el problema acabe calando en los pequeños.

Cómo reaccionar ante la enuresis

Evitar que la enuresis desemboque en problemas psicológicos e impida al niño desarrollar una vida social con normalidad es una de las principales preocupaciones de los padres de los niños que la padecen. Cuanto mayor es el niño que moja la cama, más riesgo existe de que este hecho tenga una repercusión emocional negativa para él. Afortunadamente, actualmente existen en el mercado todo tipo de pañales y braguitas absorbentes que tienen la misma apariencia que la ropa interior y que facilitan que el niño pueda acudir a excursiones, campamentos o dormir en casa de sus amigos sin que nadie se percate de su problema.

El pañal cuenta con defensores y detractores
No obstante, el uso del pañal despierta opiniones de todo tipo. Sus defensores apuntan que los niños prefieren usarlos a despertarse mojados cada mañana y su uso supone además una ventaja para los padres en cuanto al cambio diario de ropa de cama se refiere. Sus detractores apuntan en cambio que evitan que los niños se sientan mojados y por tanto no asocian la sensación de la vejiga llena con la necesidad de ir al baño. Lo cierto es que su uso deberá ajustarse a las necesidades de cada niño en particular.

Es importante recordar que tan desagradable resulta la situación para el niño como para sus padres. Por ello, nunca se debe castigar al pequeño ante las recaídas y aunque la situación persista. Además, es obligatorio animarles ante los pequeños logros. Un método frecuentemente utilizado es la utilización de un calendario en el que los menores pueden marcar los días que logran mantener el pijama seco y tratar de batir sus propios records.

Madre discutiendo con su hijo
No se debe regañar a niños con enuresis

Conseguir dejar de mojar la cama no es tarea fácil y por ello se debe tratar de animar al pequeño de forma constante y enseñarle a controlar sus esfínteres. Los entrenamientos de retención, en los que el niño debe contar hasta 20 antes de hacer pis o parar el chorro varias veces mientras orina pueden resultar de ayuda. No resulta aconsejable, en cambio, levantar a los niños durante la noche para ir al baño. Se trata de una medida que mantendrá la cama seca pero que no supondrá una solución al problema de la enuresis y que además afectará al descanso de padres e hijos.

Se debe acostumbrar al niño a hacer pis justo antes de irse a dormir y evitar que tome cenas excesivamente saladas, así como evitar la ingesta excesiva de líquidos antes de irse a la cama. Estas pautas de conducta pueden ayudar a solventar la situación en muchos casos. En otros, en cambio es necesario recurrir a tratamientos farmacológicos.

Tratamientos ante la enuresis infantil

Uno de los métodos con mayor acogida es la 'pipí-alarma'. Se trata de un sistema sonoro que se activa con la humedad cuando el pequeño empieza a orinar en la cama. El sonido despierta al niño y este puede acabar de miccionar en el baño. El éxito de este sistema supera el 70%. Como contrapartida, el porcentaje de recaídas es también elevado.

Por otra parte, la ingesta de medicamentos para poner fin a la enuresis nocturna está limitada a niños mayores de siete años. Será el médico el que determine el tratamiento a seguir, pero lo cierto es que medicamentos como la desmopresina anteriormente utilizados para frenar esta afección, han sido desaconsejados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

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