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6 cosas que no harán a tus hijos más felices aunque creas que sí
6 cosas que no harán a tus hijos más felices aunque creas que sí

CRIANZA

6 cosas que no harán a tus hijos más felices aunque creas que sí

Muchas veces hacemos por nuestros hijos e hijas cosas que no son necesarias y que les estarían malcriando más que hacerles felices de verdad.

Cualquier padre quiere que su hijo tenga todo lo que necesita. La devoción llega a tal punto que es habitual que creamos como necesarias cosas que son superfluas pero que a veces consideramos vitales, cuando no es así. No son imprescindibles y además nos suelen generar dolores de cabeza innecesarios.

Es habitual dudar y no saber si lo estamos haciendo bien o mal al negarse a darles ciertas cosas o al hacerlo de forma involuntaria. Por ello en Bekia hemos querido preparar un artículo con el que ayudarte a tomar la decisión de qué necesitan para ser alcanzar la felicidad y aquí van las seis cosas que no les harán más felices.

1. Compras innecesarias

La mayor parte de estas cosas son materiales y hay que aprender a decirles que no, que no las necesitan. Suelen ser juguetes, aparatos electrónicos o ropa de moda. Evidentemente para su desarrollo es importante que puedan disfrutar un ocio adaptado a sus gustos y edad y que en su armario haya suficientes prendas de ropa, pero no hay que comprarles todo lo que piden. Y evitar que desarrollen una adicción a las compras.

Es habitual, y eso ha ocurrido siempre, que cuando unas zapatillas se ponen de moda o todos sus compañeros de clase tienen algo ellos también lo quieren. Las videoconsolas o los móviles son un gran ejemplo de esto. Ellos pueden quererlo pero los padres pueden no sentirte cómodos conque lo tengan.

¿Qué hacer en ese caso? Decirles que no. A pesar de lo que puedan creer su mundo no se va a desmoronar por no tener el modelo más actual de smartphone. Y es importante que sepan porqué les dices que no, ya sea porque no consideras que sea adecuado para él o porque no os lo podéis permitir por cuestiones económicas.

Si les decimos que sí a todo no aprenderán a tolerar la frustraciónSi les decimos que sí a todo no aprenderán a tolerar la frustración

2. Decir que sí a todo

Si los niños hacen siempre lo que quieren alcanzarán la felicidad plena, piensan algunos padres. Y es un error. Los niños no saben qué quieren muchas veces y mucho menos qué es lo adecuado, así que hay que aprender a decirles que no cuando piden comer desayunar helado o pasarse la tarde jugando en el parque.

Tienen que aprender a recibir noes y a adaptarse a lo que es adecuado y a lo que quieren otras personas. Al contrario de lo que puedas pensar esto le ayudará a convertirse en adulto. Si le dices a todo que sí no sabrá enfrentarse a las negativas, ni mucho menos a las adversidades en unos años.

En ocasiones los padres dicen que sí a todo para evitar una rabieta infantil y eso no debería ser así. Lo justo es enseñarle a los niños a superar los rechazos. El hecho de que lloren y pataleen durante un rato no significa que no puedan alcanzar la felicidad.

3. Darles la razón siempre

En este sentido también es importante que aprenda que no siempre va a tener la razón. Es más, siendo niño es bastante habitual que la tengan pocas veces. Y si se la damos creyendo que eso le va a hacer feliz estamos cometiendo un error.

Cuando tienen una discusión con otro niño o cuando hay algún conflicto con un profesor en clase es habitual que los padres adopten una actitud defensiva y se posicionen del lado de su hijo sin siquiera conocer lo ocurrido o si el niño está mintiendo. Es un error hacerlo y mucho menos porque se piense que estamos ayudándole, porque es todo lo contrario.

4. Aquí y ahora

Si hay que caracteriza a los niños es su impulsividad, sus prisas porque todo ocurra aquí y ahora. Y no has de hacer esfuerzos por conseguirlo. Sus deseos no son órdenes ni los padres son el genio de la lámpara mágica que convierten todo lo que quieren en realidad al momento.

Está bien querer proporcionarle al hijo todo lo que se puede y aquello que le va a hacer feliz, pero el hecho de que quiera un nuevo juguete o ir a ver una película no tiene que significar que el mundo de los padres tenga que pararse para cumplir su deseo de manera inmediata. Tienen que aprender a saber esperar.

Las riñas temporales no impiden que un niño o una niña sean felicesLas riñas temporales no impiden que un niño o una niña sean felices

5. Ponerles por delante de todo

Los hijos son lo más importante para los padres y es habitual poner su felicidad por delante de todas las demás cosas en la vida, pero como comentábamos anteriormente no todo lo que pensamos que les hace felices lo consigue en realidad.

No se puede anteponer la felicidad o los deseos de un hijo a los tuyos o los de tu pareja, por poner un ejemplo. Ponerlo a él delante de todas las demás cosas de vuestra vida puede derivar en conflictos, peleas, incluso en una separación. Una felicidad temporal no es motivo para resquebrajar otro tipo de relaciones, como puede ser un matrimonio que acabe a la deriva.

Lo mismo ocurre cuando una relación de pareja no funciona. Continuar creyendo que es lo mejor para los hijos es un error que, a la larga, puede acabar saliendo caro tanto a los niños como a sus padres y probablemente terminará en divorcio.

6. No separarse de ellos

Es un error común de las parejas cuando tienen hijos anteponer todo a su felicidad. Esto incluye, entre otras cosas, no separarse de ellos o hacerlo el menor tiempo posible. Eso no solo no les hará tan felices como pensamos, sino que incluso puede llegar a generarles cierta dependencia.

Es bueno tomarse un tiempo para estar en pareja, si se tiene la suerte de contar con alguien que pueda quedarse durante una noche o un fin de semana con los pequeños. Y si no se tiene pareja también es importante poder tener una vida propia al margen del papel de padres.

Se nos olvida muchas veces que una de las cosas imprescindibles para que los niños sean felices es que vean que sus padres también lo son.

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