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Cosas que no debemos hacer si nuestro hijo tiene fimosis
Cosas que no debemos hacer si nuestro hijo tiene fimosis

FIMOSIS INFANTIL

Cosas que no debemos hacer si nuestro hijo tiene fimosis

Te ayudamos a identificar un problema de fimosis infantil y qué cosas no debemos hacer nunca a un bebé o un niño si sospechamos que lo padece.

Una de las cosas que más suele preocupar a los padres cuando tienen un bebé varón es que este padezca fimosis, que esta no se corrija por si sola con el tiempo y que tengan que acabar operándole. En el peor de los casos, la fimosis acaba con una operación poco complicada y con apenas riesgos para el niño; no obstante, sí que es una operación molesta, y ningún padre quiere que su hijo pase por ella.

Por si no sabéis lo que es la fimosis, o por si habéis oído hablar pero no os hacéis una idea muy exacta, vamos a explicar brevemente lo que es para que os podáis hacer una idea mucho más precisa. La fimosis es una especie de malformación que impide que la piel del prepucio del pene del niño pueda bajar de forma natural. Esto, que es totalmente normal en un bebé, puede originar problemas si no cambia cuando el niño comienza a crecer.

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Lo primero que debéis saber es que todos los bebés tienen el prepucio adherido al glande, absolutamente todos. Así que no os debéis preocupar si veis que la piel de vuestro bebé está así; no hay que darle importancia, puesto que con el tiempo esta especie de adherencias irán desapareciendo, haciendo que la piel del prepucio se pueda separar de forma totalmente normal. Aunque hay ocasiones en las que la piel no se separa correctamente, y entonces sí que se darán casos de fimosis que, probablemente, tengan que acabar en operación. No todos los casos de fimosis necesitan de operación, algunos se solucionan por sí solos antes de llegar a la edad adolescente.

El pediatra determinará qué tipo de tratamiento poner en marcha para la fimosisEl pediatra determinará qué tipo de tratamiento poner en marcha para la fimosis

Es habitual que los niños, al ir tocándose, consigan que la piel se estire; también cuando comiencen a tener erecciones, o cuando su pene vaya ganando tamaño conforme vayan entrando en la adolescencia. Será entonces cuando la piel se desprenda totalmente, por regla general. Si por ese entonces la piel no ha conseguido separarse completamente del prepucio, sí que se debería acudir a un especialista, y que sea este el que derive a quirófano, si es necesario.

En muchos casos la fimosis remite de manera espontánea

La fimosis se puede operar fácilmente

Los padres pueden llegar a tener mucho miedo; al fin y al cabo, es su niño el que tendrá que enfrentarse a una operación si la fimosis no se arregla por sí misma. Sí que hay que señalar que la mayor parte de estos miedos son infundados, puesto que la operación de fimosis es muy sencilla y la tasa de altercados secundarios es mínima. La recuperación es relativamente rápida, y aunque el proceso es doloroso, no se encuentra tampoco entre las operaciones más dolorosas. Es una zona complicada, que requiere de cuidados postoperatorios, pero teniendo eso en cuenta no tiene por qué suceder nada.

Muchas veces, por ese miedo a la operación, se llevan a cabo prácticas que pueden acabar siendo mucho más lesivas que la propia operación en sí. Por ejemplo, hay padres que tratan de bajar la piel en casa, poco a poco, para intentar evitar el paso por el quirófano. Pese a que puede que alguna vez os encontréis con alguien que afirme haberlo hecho y que le haya funcionado con sus hijos, lo mejor que podéis hacer es ni siquiera intentarlo. Si forzáis la piel del prepucio, podríais acabar provocando una fisura, una herida; con las heridas, la piel perderá elasticidad. Al perder elasticidad, será mucho más posible que os encontréis el día de mañana con la necesidad de operar a vuestro niño, y todo el esfuerzo habrá sido en vano.

Todos los bebés tienen el prepucio adherido al glande, así que no debemos retirarloTodos los bebés tienen el prepucio adherido al glande, así que no debemos retirarlo

Hay que tener muy en cuenta que durante el primer año de vida, la piel va a estar adherida al prepucio prácticamente en su totalidad, y esto es algo natural. Por lo tanto, es aún más desaconsejable eso de intentar retirar la piel poco a poco, incluso aunque un pediatra o un médico os asegure que es lo mejor que podéis hacer. Como se ha señalado anteriormente, si se trata de forzar la piel se pueden producir heridas que dañarán la elasticidad de la misma; además, el bebé podría sufrir mucho, puesto que una herida en el prepucio es muy dolorosa.

Si os comienzan a hablar de posibles infecciones debido a la piel, y a bacterias que puedan ir acumulándose, no os preocupéis. Los bebés con la piel del prepucio pegada son todos aquellos que no hayan sido circuncidados desde su nacimiento, es decir, la gran mayoría, y sus cuidados son los habituales. Simplemente teniendo especial precaución, y lavando bien la zona con agua y jabón (como haríamos de cualquier otra manera) evitaremos cualquier tipo de infección.

A partir de los ocho años se puede operar de fimosis

Los niños comenzarán a tocarse y a descubrirse en el momento en el que les quitéis el pañal; será entonces, también, cuando la piel comience a separarse del prepucio gracias a más de un tirón que, por muy doloroso que sea, será propiciado por el propio niño. Es por eso que no hay que alarmarse cuando solo son niños. Hay padres que se alarman ante que sus hijos estén todo el rato tirándose del pene; no os preocupéis, porque es algo totalmente normal. Dejad que lo hagan, puesto que así la piel se irá separando poco a poco. Por supuesto, podéis enseñarles que hacer eso en la calle está mal, pero siempre sin coartarlos. Para ellos no es nada sexual, nada obsceno.

Si vuestro hijo cumple ocho años y continúa teniendo la piel pegada, puede que debáis comenzar a plantearos ir al médico para ver si será necesaria una operación. No obstante, muchos casos pueden curarse todavía a esa edad; es a partir de los doce o trece años cuando el asunto se volverá bastante más complicado. Si en ese punto aún vuestro hijo presenta fimosis, sí que deberíais ir a un médico rápidamente. Recordad que la operación será un mero trámite, y que en aproximadamente dos semanas todo volverá a su cauce natural.

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