¿Vas a llevar a tu hijo a una escuela infantil? La adaptación es fundamental
Durante el
embarazo la mayorÃa de padres solemos decir que el tiempo pasa muy lentamente, pues es una espera muy deseada y en ocasiones se nos hace eterna. Pero el bebé tras aproximadamente 9 meses, al fin llega a nuestras vidas, y entonces el reloj empieza a correr...
Marco legal
Llega un dÃa, en el que sin darte cuenta tus 16 semanas de
baja por maternidad han terminado, y debes incorporarte al trabajo. Aunque podemos pensar que es muy poco tiempo -esperemos algún dÃa puedan ser los 6 primeros meses como en muchas ciudades de Europa-, la realidad es que aquà de momento son 16 semanas, que pasan rápidamente.
La educación infantil no es gratuita pero está subvencionada
Muchas mamás añaden sus vacaciones a estas 16 semanas, añaden sus horas de lactancia o sus dÃas personales para alargar la vuelta y poder disfrutar unos dÃas más de su bebé a tiempo completo. Normalmente se
pacta con la empresa, y si se llega a un acuerdo se disfruta de estos dÃas sin problemas.
También podemos optar por acogernos a una
excedencia por maternidad durante unos meses, aunque durante los meses de la excedencia no obtendrÃamos ingresos, por lo que es una medida que no todas las familias puedan permitirse. Además tenemos la opción de
reducir nuestra jornada laboral unas horas, hacer un horario adaptado a las necesidades de nuestro hijo, pactado siempre con la empresa, llegando a un
acuerdo, y cobrando por las horas trabajadas.
La vuelta al trabajo
Sea cual sea la situación de cada mamá, hay un dÃa en el que
la vuelta al trabajo se presenta ante nosotras. Podemos elegir dejar a nuestro bebé con un familiar, normalmente los abuelos. O con un canguro remunerado, en este caso también tendremos que tener en cuenta la adaptación. O podemos inscribirlo en una
Escuela Infantil, anteriormente llamadas
guarderÃas.
La separación de tu hijo también es dolorosa para los padres
En España la Educación Infantil en su
primer ciclo, de 0 a 3 años,
no es gratuita, pero podemos encontrar escuelas infantiles que dependan de nuestra Comunidad Autónoma o de nuestros Ayuntamientos, y por lo tanto están subvencionadas. Por supuesto también podemos acudir a escuelas infantiles de carácter privado, aunque su coste será más elevado que el de una subvencionada.
¿Por qué seguimos usando el término guarderÃa?
Es un tema que me preocupa, pues quizás hace años sà eran lugares donde "guardaban" niños, pero esto forma parte de un pasado. En la actualidad tenemos
escuelas infantiles, las cuales se rigen por las leyes de educación de su Comunidad Autónoma. Y en la que trabajan educadoras con titulación de grado superior, que conviven con los niños aportándoles cariño, seguridad, y programando actividades basadas en el juego para mejorar el desarrollo cognitivo, fÃsico y sensorial de nuestros pequeños.
La adaptación a la escuela infantil
En cada Escuela Infantil tendrán unas
pautas de adaptación, dependiendo de la lÃnea educativa que sigan y del proyecto curricular de centro.
Lo ideal para una buena y feliz adaptación del bebé serÃa:
- Entrar
con ellos en clase, poder compartir el espacio del aula junto a nuestros bebés. De esta forma se sentirán seguros dentro del nuevo entorno, pues contarán con la presencia de mamá o papá.
- Ir cada dÃa más rato, quizás empezar con 45 min, y aumentar el horario al
ritmo del bebé. Cada niño es distinto y necesitará su tiempo personal para adaptarse, pues cada uno tiene sus propias necesidades, propios sentimientos y su personalidad. Por lo que las adaptaciones siempre deberÃan ser personalizadas.
- Entablar
confianza con la educadora, para que nuestro bebé sepa que la conocemos bien, que charlamos amigablemente con ella, y que no es una desconocida. Esto les aporta mucha
seguridad y tranquilidad, y a nosotros como padres también, cuanto más la conozcamos más confianza tendremos en ella.
- Realizar un
trabajo conjunto entre la familia y la educadora para decidir cuando el bebé está preparado para quedarse en el aula sin mamá ni papá, podemos empezar con una hora solo, junto a los demás compañeros.
- Seguir nuevamente el
ritmo del niño para ir aumentando las horas sin su familia dentro del aula, hasta conseguir el horario que necesitemos.
- Dedicar mucha atención a nuestro bebé al salir de la escuela infantil,
compartir con él juegos y mimos, para potenciar nuestra relación y
mostrarle seguridad ante su adaptación.
Ayuda a tu hijo a adaptarse a la guarderÃa
- Mostrarnos alegres y
optimistas, aunque la realidad es que es una situación dolorosa y de angustia por parte de los padres, pues los primeros dÃas son difÃciles, pero ante el niño debemos mostrarnos seguros y felices por su incorporación a la escuela infantil.
-
Confiar en la educadora preguntas, inquietudes, dudas, sobre el estado de nuestro hijo, sobre su comportamiento, o su actitud, en nuestra ausencia. Ella nos explicará cómo se siente nuestro bebé, si llora, si nos echa de menos, o si está feliz y se adapta sin ninguna dificultad.
-
Hacer partÃcipe al niño de la preparación de su ropa, o su bata, o su mochila para el dÃa siguiente, hacer un hábito de su adaptación, hasta conseguir que para él sea normal, y sea parte de su rutina diaria, en la que él participa activamente.
La separación de los padres para acudir a la escuela infantil
El momento de dejar a nuestro hijo en la escuela infantil no es nada agradable, pues es una separación dolorosa. Por ello, tanto niños como padres debemos adaptarnos a la nueva situación, al nuevo horario, y debemos siempre intentar hacerlo siguiendo el ritmo del niño, para asÃ
no crearles angustia o ansiedad ante la separación diaria a la hora de entrar en el aula. Si conseguimos una buena adaptación, nuestro bebé acudirá feliz, y contento, pues se sentirá seguro junto a su educadora y sus nuevos amigos.
Necesidades básicas en la escuela infantil
Los niños de entre 0 y 3 años necesitan encontrar en su aula un ambiente de mucho cariño, de mucha atención tanto a sus
necesidades fÃsicas, como a las
emocionales, y también encontrar un abanico de actividades basadas en el juego y programadas para su edad en las que puedan desarrollarse tanto fÃsica como cognitivamente. En un ambiente basado en el respeto y el cariño.
Lamentablemente no en todas las escuelas infantiles siguen estos criterios de adaptación, pero cada vez son más en las que
el verdadero protagonista es el niño, y donde se rigen por las necesidades de los pequeños, por ello es conveniente informarnos bien antes de inscribir a nuestro hijo a la escuela infantil, buscando asà la que más se adapte a nuestra idea de crianza y bienestar.