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Las consecuencias psicológicas del bullying
ACOSO ESCOLAR

Las consecuencias psicológicas del bullying

Los niños y niñas, o adolescentes, que se ven expuestos a acoso escolar o bullying, pueden desarrollar diferentes trastornos emocionales y arrastrarlos hasta ser adultos.

En Bekia, ya hemos hablando muchas veces del bullying, es un tema recurrente que vuelve a aparecer como noticia cada 4 o 5 meses en los periódicos. Niños que no quieren ir al colegio, que llegan a tener depresión y algunos que incluso llegan a suicidarse. Desgraciadamente es una realidad y solo nosotros podemos pararlo pidiendo tolerancia cero ante la violencia.

Hace un par de semanas apareció el teléfono 24h para el bullying (900 018 018), está operativo para toda España las 24h del día, todos los días del año. Esta genial iniciativa ará que muchas víctimas, testigos e incluso familias se animen a llamar y denunciar las situaciones de bullying. Denunciar la situación de maltrato es el primer paso para salir adelante.

Pero, ¿qué ocurre después del bullying?

Desgraciadamente, la cosa no queda ahí. No se soluciona todo con una simple llamada. Lo primero que hay que hacer es alejar a la víctima y acosador si, pero, ¿soluciona esto el problema? ¿podrá la víctima continuar con su vida como si nada? la respuesta en la mayoría de los casos es no. Siempre se arrastran lastres que tarde o temprano acabarán haciendo mella en la personalidad del joven.

Aunque acosador y víctima pierdan el contacto, las consecuencias emocionales se arrastranAunque acosador y víctima pierdan el contacto, las consecuencias emocionales se arrastran

Dentro de las consecuencias físicas podemos encontrarnos moratones, cortes, rasgaduras, quemaduras... Pero si las consecuencias físicas del bullying son malas, las consecuencias psicológicas son devastadoras. Físicas no tiene porque haber siempre, pero de las psicológicas no nos podemos librar porque independientemente del tipo de acoso que sufren los niños siempre estarán ahí, en mayor o menor medida.

Ansiedad

A corto plazo el niño sufre ansiedad y con ello todos los síntomas relacionados con ella. Problemas para dormir, nerviosismo, cambios de humor, irritabilidad general, preocupaciones constantes, cambios exagerados en el apetito (o no come o come mucho). También la ansiedad produce síntomas psicosomáticos, aquellos que tienen un origen psicológico y que se reflejan en el cuerpo, el insomnio, los problemas gastrointestinales y los dolores recurrentes de cabeza son un ejemplo de ello.

Sin embargo, se ha comprado en varios estudios, entre ellos el publicado realizado por el profesor Copeland del "Center for Developmental Epidemiology at Duke", que a largo plazo las personas que habían sufrido bullying siendo niños tenían en general niveles más altos de la hormona cortisol en sangre (la hormona principalmente relacionada con el estrés), de manera que incluso siendo mayores estas personas tenían una sensibilidad especial para el estrés y una peor condición física para responder a él en el futuro, tenían mayor riesgo de enfermedades físicas siendo adultos.

El último estudio del profesor Copeland también afirmó que los adultos que habían sido víctimas tenían mayores dificultades en la adultez para establecer relaciones sociales con los demás y mayor probabilidad de desarrollar algún tipo de trastorno psicológico.

El bullying puede provocar que de adultos nos cueste más establecer relaciones socialesEl bullying puede provocar que de adultos nos cueste más establecer relaciones sociales

Depresión

La ansiedad y depresión van unidas de la mano, por eso no debemos sorprendernos si sabiendo que ha habido una situación de bullying el niño en cuestión presenta los siguientes síntomas, incluso pasado un tiempo:

-Irritabilidad

-Aislamiento social: se vuelve desconfiado con todo el mundo, pero especialmente con las personas de su edad. Eso le cerrará muchas puertas ante amistades potenciales y deteriorará las que ya tiene por falta de contacto. Esto conlleva a menos probabilidades de encontrar pareja y establecer nuevas amistades en el futuro.

- Anhedonia. El joven parecerá que es incapaz de disfrutar de las cosas: actividades, juegos, deportes, salir con los amigos... Nada le satisface, parece que haya perdido la capacidad de divertirse.

- Visión de la vida pesimista. Lo ven todo negro, que nada tiene arreglo.

3Bajada en el rendimiento escolar

El bullying da lugar a una drástica bajada en las notas, suele ser evidente, no es raro encontrarse a niños que pasan de sacar 9 y 10 a sacar insuficientes. Esto puede incluso perdurar en el tiempo aunque el acoso haya acabado, hasta que el niño ya no tenga otros síntomas, pero claro, eso dependerá también de la fuerza mental de cada uno.

Agresividad

Agresividad verbal con las personas que quiere pero también agresividad física. Es frecuente que los niños que reciben bullying en el colegio se descarguen en casa con la familia. Es lo que se llama "El círculo de los gritos", esta teoría se ha visto parodiada en algunas series de televisión como en "How I met your mother" (ahí lo llamaban "la cadena de los gritos") pero lo cierto es que es verdad. Si recibimos violencia (verbal o física) de alguien vamos a tener una predisposición de descargarla con otra personas que veamos vulnerables o simplemente tengamos más a mano en ese momento. Por eso, si notas que tu hijo está más agresivo de lo normal en casa sospecha de si no pudiese haber algo más grave detrás.

El niño necesita encontrar un fuerte apoyo en la familia y también en el centro educativoEl niño necesita encontrar un fuerte apoyo en la familia y también en el centro educativo]

Por otro lado, hay niños que sufren bullying y son tales las ganas de venganza que sienten que pueden ser capaces de cometer una locura. Puede sonar bizarro pero es real, en países donde los niños fácilmente pueden acceder a armas (como en Estados Unidos) se han visto casos de chicos que van al instituto dispuestos a hacer daño e incluso a matar a sus compañeros y profesores. Suelen ser chicos que además de sufrir bullying tienen una predisposición a la esquizofrenia, que por cierto, casi un 1% de la población la tiene. Por eso, todo el estrés acumulado puede producir el chispazo necesario para que aparezca un brote psicótico.

Suicidio

Todos hemos oído hablar al menos de un par de casos donde el niño o adolescente se acabó suicidando. No es lo normal, quienes lo hacen suelen tener otros problemas asociados en su vida, como la baja autoestima, inseguridades, falta de apoyo social y familiar. Pero aun así, es una realidad. El último estudio hecho por la Asociación Americana de Pediatras reveló que el 78% de jóvenes entre 13-18 años que se suicidaban habían sufrido algún tipo de bullying, físico o ciberbullying.

Por último, si desde la familia queremos aliviar las consecuencias de haber sufrido bullying la mejor manera es de mostrar al niño que pase lo que pase siempre recibirá nuestro apoyo incondicional. Tenemos que creerle, comprenderle y apoyarle en todo momento. El que sufre o ha sufrido bullying tiene que tener la percepción de que hay una solución y que en todo momento va a recibir la ayuda que necesita.

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