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Señales que alertan de que tu hijo o hija tiene anorexia o bulimia
Señales que alertan de que tu hijo o hija tiene anorexia o bulimia
TRASTORNOS ALIMENTARIOS

Señales que alertan de que tu hijo o hija tiene anorexia o bulimia

La anorexia y la bulimia son dos trastornos que ponen en riesgo al vida de quien los padece, te ayudamos a identificarlos en tus hijos.

Chica con anorexia en el bañoLa anorexia y la bulimia se dan más en mujeres debido a la influencia de los ideales de belleza

Los trastornos alimentarios son, por desgracia, frecuentes hoy en día en nuestra sociedad. Son complejos, pues más allá de los evidentes cambios en el peso, se dan una serie de problemas en los que interaccionan distintos tipos de factores psicológicos, como los cognitivos, afectivos y conductuales.

Dentro de los trastornos alimentarios, los dos trastornos básicos son la anorexia y la bulimia y entre ellos existen una serie de similitudes pero también de diferencias, pese a que en la población generalmente tienden a confundirse.

La anorexia

La anorexia es un trastorno alimentario que ya comenzó a describirse a mediados del siglo XIX. Por tanto, si bien es cierto que hoy en día es algo mucho más frecuente en las sociedades occidentales, no se trata de un trastorno exclusivo de la actualidad. A lo largo de la historia, los diferentes investigadores de este trastorno alimentario fueron modificando su forma de referirse a él, hasta llegar al término actual con el que se le reconoce en la clínica: la anorexia nerviosa.

En general, la anorexia se caracteriza por un rechazo por parte de la persona a mantener el peso corporal igual o por encima del valor mínimo normal considerando su edad y su altura. Esta obsesión por la pérdida del peso, va acompañada de un miedo muy intenso a ganar peso incluso cuando se está por debajo del considerado como normal. Esta característica, la alteración de su propia percepción sobre su imagen, es definitoria y esencial.

Dentro de este trastorno alimentario se distinguen dos tipos:

- La anorexia de tipo restrictivo: En estos casos la persona es tremendamente rígida con aquello que come y limita al extremo todo lo que ingiere.

- La anorexia de tipo compulsivo o purgativo: Casos en los que la persona se da grandes atracones a los que les siguen conductas purgantes, generalmente a través del vómito.

La bulimia

Por otra parte distinguimos la bulimia. La persona con bulimia tiene una necesidad compulsiva de comer grandes cantidades de comida para después llevar a cabo conductas compensatorias para tratar de controlar su peso corporal. Las personas bulímicas viven estos episodios como una falta de control total sobre su conducta.

Chica despreciando la comidaLa anorexiay la bulimia tienen puntos en común, pero son trastornos diferentes

También se distinguen dos tipos:

- Bulimia tipo purgativo: La persona, para compensar los atracones, se provoca el vómito o hace mal uso de productos diuréticos y laxantes.

- Bulimia de tipo no purgativo: Las compensaciones por los atracones se basan en hacer ayuno o un ejercicio excesivo.

Como vemos, la anorexia y la bulimia son más complejas de lo que en principio una persona puede pensar. Para ayudar a entenderlos, haremos un pequeño resumen de sus similitudes y diferencias.

¿En qué se parecen?

Ambos trastornos alimentarios tienen puntos en común, por los cuales se suelen asociar juntos:

- Tanto en la anorexia como en la bulimia hay una distorsión de la imagen corporal. Es decir, en ambos trastornos la persona pierde la percepción real de su imagen y su peso y existe una negación de la gravedad de su problema.

- En los dos trastornos pueden darse atracones, incluidos en la anorexia si es de tipo compulsivo y estos atracones siempre están relacionados con su estado de ánimo.

- Además, tanto en la anorexia y la bulimia, existe una profunda ansiedad respecto a todo aquello relacionado con la comida.

¿En qué se diferencian la anorexia y la bulimia?

Ambos trastornos tienen unas claras diferencias, que debemos conocer:

- Aunque en los dos casos se busca la pérdida de peso, en la anorexia el peso suele ser más bajo que en la bulimia. Las personas anoréxicas pueden perder un 15% de su peso o más.

- Aunque tanto en la anorexia como en la bulimia pueden darse los atracones de comida, éstos son más frecuentes en la bulimia.

- La diferencia fundamental entre la anorexia de tipo compulsivo y la bulimia, es que las personas con bulimia pueden mantener su peso dentro de unos límites normales, sin tanto descenso, aunque realmente los límites entre uno y otro trastorno son algo difusos.

- En general, las personas con anorexia son mucho más rectas, firmes e inflexibles con los métodos que llevan a cabo para adelgazar. En cambio, las personas con bulimia son más cambiantes, dependen aún más de su estado emocional y no son tan rígidas.

Factores de riesgo para desarrollar anorexia o bulimia

Para saber detectar la anorexia o la bulimia en nuestros hijos, es útil conocer cuáles son factores de riesgo que existen para sufrir un trastorno alimentario:

- No hay estudios concluyentes sobre los factores genéticos. Algunos confirman una mayor prevalencia de estos trastornos en casos con antecedentes familiares, pero no está claramente demostrado.

- Los trastornos alimentarios están más relacionados con el sexo femenino. No existe una explicación genética para que se de esta condición, de modo que esta mayor prevalencia en las mujeres se asocia a factores sociales, como los cánones actuales de belleza, las exigencias sociales, la presión para seguir siempre un estereotipo social... Sin embargo, no debemos dejar pasar el dato de que cada vez son más los hombres que sufren este tipo de trastornos, por tanto, no debemos descartarlos por el simple hecho de que nuestro hijo sea varón.

Adolescente llorandoLa irritabilidad y las discusiones sobre la comida y su aspecto físico son recurrentes en las personas con trastornos alimentarios

- En cuanto a la edad, es más frecuente que los trastornos alimentarios comiencen durante la adolescencia pero también durante la infancia. Generalmente se estimaba que la edad de mayor riesgo se da antes de los 20 y después de los 15, pero en la actualidad cada vez se dan más casos fuera de ese rango de edad, tanto por acercarse más a la infancia como a la edad adulta.

- Es frecuente que un trastorno alimentario esté asociado a un trastorno afectivo, especialmente a la depresión. No debemos olvidar que la depresión en edades tempranas es un trastorno real.

- Algunos patrones de personalidad también son predisponentes para sufrir un trastorno alimentario, aunque estos patrones son muy variados: personas introvertidas, inestables, ansiosas...

Debemos entender estos factores como de riesgo, es decir, no son condiciones suficientes para que se de un trastorno alimentario en nuestros hijos. En cambio, sí existen una serie de factores precipitantes, que pueden desencadenar el inicio de una anorexia y una bulimia. En estos casos, debemos estar especialmente atentos si se dan señales de alerta:

- Los acontecimientos estresantes a menudo son desencadenantes de un trastorno nervioso. Periodos largos de estrés por los estudios, situaciones que hacen cambiar la dinámica familiar, cambios de domicilio que implican cambiar de ciudad, etc.

- Los cambios corporales que se dan en la adolescencia, también pueden precipitar un trastorno alimentario, especialmente si estos cambios se dan de forma brusca o son muy llamativos.

- Las situaciones conflictivas en el ámbito familiar, las separaciones traumáticas o fallecimientos de personas queridas, también están vinculados a la aparición de estos trastornos.

- Algunos factores individuales también pueden ser factores de riesgo. Por ejemplo, una persona que haya tenido sobrepeso u obesidad y que se haya sometido a una dieta adelgazante exitosa, generalmente recibirá un apoyo por parte de la sociedad. Aquellos que le rodean le reforzarán con alabanzas del tipo: "¡Qué bien que hayas adelgazado!", "te admiro por conseguirlo", "estás mucho más guapa". Esta condición puede hacer que la persona nunca tenga suficiente y siga intentando adelgazar compulsivamente como forma de confirmar su "logro".

Deporte para adelgazarEl exceso de deporte es un signo de que hay un problema

¿Cómo saber si nuestro hijo/a tiene un trastorno alimentario?

Una vez que conocemos las características de la anorexia y la bulimia, así como los factores de riesgo para que se den en una persona y para que definitivamente se desencadenen, debemos saber cuáles son las señales de alarma que nos pueden hacer sospechar que nuestra hija o nuestro hijo sufren un trastorno alimentario. Algunas de ellas son las siguientes:

- Estar excesivamente pendiente de su peso. Bien sea pesándose constantemente o por tener un miedo especial a acercarse a la báscula.

- Perder peso excesivamente, ya sea de forma progresiva o brusca.

- La pérdida de peso puede estar relacionada con una forma de comer diferente, aunque la persona se empeñe en calificarla como una forma "más sana" de comer.

- A menudo estas personas se interesan en exceso por temas de nutrición o recetas de cocina.

- También es señal de alarma que una persona se plantee unos objetivos a la hora de adelgazar que estén por debajo de lo normal.

- Evitar comidas donde sus padres puedan controlar lo que comen: que eviten comer con el resto de la familia, en algún restaurante, etc.

- Estar muy pendientes de lo que comen los demás. A menudo intentan también controlar lo que otros comen o pretenden dirigir la dieta que se lleve a cabo en el hogar.

- Mostrarse irritable ante los comentarios sobre su forma de comer.

- Comienzan a hacer mucho ejercicio físico o intensifican el que ya realizaban.

- Por otra parte, suele aumentar el consumo de tabaco o de bebidas y alimentos Light para compensar su hambre.

- Ir al baño de forma frecuente al WC después de comer dando una serie de excusas variadas.

- Restos de vómitos para los que no da explicación o aportan excusas vagas.

- Descubrir que tienen laxantes, diuréticos o productos supuestamente adelganzantes en su poder.

- Desaparición en la despensa de comida o de dinero.

- Cambios intensos y frecuentes en el estado de ánimo, no acordes con su personalidad.

- En general, toda la esfera de la personalidad cambia en los pacientes de anorexia y bulimia, modifican sus intereses, relaciones habituales, etc.

Ante estas señales de alarma es importante consultar con un especialista para comenzar a intervenir de forma precoz, antes de que el problema se cronifique ya que no debemos olvidar la gravedad que pueden conllevar los trastornos alimentarios.

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