Menú
Pistolas y juguetes bélicos en niños, ¿a favor o en contra?
JUEGOS

Pistolas y juguetes bélicos en niños, ¿a favor o en contra?

Los juguetes bélicos, como las pistolas o las espadas, crean controversia porque podemos estar enseñando a los niños ejemplos de violencia, ¿optamos por ellos o no?

Las pistolas, los soldados, tanques, aviones, coches y juguetes de este estilo han sido regalos cíclicos en los niños a lo largo del tiempo, son juguetes que con el paso del tiempo se han mantenido estables y se han seguido fabricando porque hay demanda. A simple vista no parecen ser problemáticos, sin embargo, este tema ha despertado polémica en los últimos años, de manera que se está planteando si este tipo de juguetes no estaría fomentando la violencia en los niños. Actualmente hay dos posturas contrapuestas.

A favor de los juguetes bélicos

Los defensores de esta postura dicen que los juguetes no son los que producen la violencia por si solos, si no que es el niño el que la exterioriza, es decir, si el niño está viviendo en un ambiente familiar deteriorado o está expuesto frecuentemente a violencia lógicamente el niño acabará siendo agresivo sin que tenga que mediar pistolas. Desde esta postura se defiende que lo que hay que hacer es educar al niño para que aprenda a diferenciar entre el bien y el mal.

Por otro lado, los que defienden este punto de vista dicen que la propia televisión es más censurable que los juguetes que piden los niños, es el mensaje que los adultos transmitimos lo que producen que los niños se comporten violentamente, por eso es una tontería pensar que los juguetes pueden generar violencia. En ambientes que son conflictivos estos juguetes pueden contribuir a la violencia pero en un ambiente afectuoso no tiene porque ser así.

Básicamente lo que dice esta postura es que los juegos violentos no producen niños violentos, la existencia de estos es porque ya lo eran antes de jugar con pistolas.

Existen diferentes posturas sobre lo que se enseña a los niños con estos juguetesExisten diferentes posturas sobre lo que se enseña a los niños con estos juguetes

En contra de los juguetes bélicos

Lo primero que dejan claro los que defienden esta postura es que en ningún momento se cree que las pistolas, aviones, tanques u otros juguetes relacionados con la guerra o batallas creen por sí mismos la violencia. Es un reduccionismo. Sin embargo, sí se cree que contribuyen a mantenerla si ya la hubiera o incluso favorecen su aparición en el futuro si se se da el ambiente adecuado, ya que estos juguetes son difíciles de descontextualizar. Pero ¿cómo pueden hacerlo?

Si permitimos a los niños jugar con juguetes bélicos estamos transmitiéndoles de cierta manera que la violencia no nos causa un rechazo, al menos no del todo. Por mucho que tu le expliques a un niño que lo que tiene en sus manos es solo un juguete y que nunca se debe de hacer daño a otros en la vida real, en realidad, solo lo van a entender a medias, ellos saben que no deben de hacer daño a los demás pero también están aprendiendo que los problemas se pueden resolver alternativamente mediante la violencia y que... ¡sorpresa! esta forma es más rápida e incluso divertida. Es como darles nuestro consentimiento, hacerles ver que no nos parece bien la violencia.

No se va a negar que la programación que aparece en la televisión actualmente es muy violenta, y si, seguramente lo que puedan ver los niños en el telediario de las tres de la tarde sea infinitamente más violento que una escopeta de juguete, pero ¿es eso una buena excusa para darles ese juguete? Es decir, como hay cosas más violentas ¿tengo derecho a exponerle a otras solo por qué lo sean en menor cantidad? ¿No será mejor pensar que cuánto menos exposición tenga a la violencia será mejor? La solución tal vez sería no darles ni juguetes bélicos ni dejarles ver ciertos programas de la televisión.

Los niños que regularmente juegan a juegos violentos (al igual que ven programas o películas violentas) se desensibilizan progresivamente ante ella, no significa que se vayan a convertir en maltratadores ni mucho menos, pero si que con el tiempo ver violencia para ellos no será tan impactante como para el resto de las personas y no es muy recomendable que una sociedad que frivolice estos actos... Además la edad del niño también es clave a la hora de permitirles jugar con estos juegos. Es más peligroso entre los 4-7 años porque es el periodo de tiempo en el que los niños interiorizan los roles sociales.

¿Qué es lo mejor?

Aquí os dejamos el debate abierto para que vosotros decidáis abiertamente, no queremos imponer nada, sin embargo, a continuación desmontamos algunos de los argumentos y creencias de los que están a favor de estos juguetes.

Cada familia debe decidir lo que considera mejor para su hijo o hijaCada familia debe decidir lo que considera mejor para su hijo o hija

-"Incluso si se les prohíbe jugar con ellos no se puede controlar que lo cumplan." En este sentido, aunque el niño tenga prohibido jugar con pistolas siempre puede hacer su forma con una mano, un plátano, usar una escoba a modo de espada, etc. Bien, es cierto, nunca se puede prohibir que jueguen a este tipo de juguetes porque es imposible, sin embargo si podemos decidir que al menos nosotros no hemos contribuido a ello, y lo más importante, dejamos claro al niño nuestra postura: no aprobamos los juguetes que tengan que ver con la guerra. Otro ejemplo, nosotros no queremos que nuestro hijo fume y nunca podremos controlar que realmente no lo haga en cuanto cumpla unos años más, pero ¿vamos por ello a comprarle su propio tabaco?

-"Mediante estos juguetes pueden canalizar la agresividad." Totalmente falso. Los juegos de violencia no eliminan la violencia, solo la mantienen y la incrementan en el tiempo. ¿El niño se desestresa imaginando que pega tiros? Pues bien, le estás enseñando que una forma correcta de eliminar su ansiedad es siendo violento con los demás. ¿No puedes enseñarle a liberarse mediante otros métodos? El deporte, el dibujo, la música, escribir... estos métodos siempre han sido catárticos para las personas desde el inicio de los tiempos, son una forma de liberarse de las malas emociones haciendo algo bueno o al menos no violento.

No hay una respuesta, solo observa a tu hijo

La decisión final la tenéis vosotros como padres y la mejor manera de comprobar que hacéis lo correcto tal vez sea viendo cómo se comporta y la actitud que tiene vuestro hijo. ¿Tiene más de 7 años? ¿Es un niño tranquilo y "maduro" para su edad? ¿es fácilmente influenciable? ¿sabe diferenciar entre lo que está bien y lo que está mal? Dependiendo de las respuestas a estas preguntas podréis saber que será mejor para él. Por último, si finalmente decides comprarle ese sable de luz tan chulo o esas pistolas de su película favorita habla primero con él y déjale claro lo que opinas sobre la violencia, las consecuencias que tiene y que alternativas a ella hay.

Artículos recomendados

Comentarios