SOBREPESO Y MENTE

Obesidad infantil: efectos psicológicos adversos

El sobrepeso puede producirle a los niños depresión, ansiedad y una baja autoestima en general a causa del rechazo de los demás.

Obesidad infantil
La obesidad infantil, mucho más que un problema de peso

Baja autoestima, depresión, ansiedad, autopercepción distorsionada, complejos... estos problemas y muchos otros son los que tanto a corto como a largo plazo un niño obeso puede padecer a lo largo de su vida debido a un sobrepeso significativo.

Los primeros meses de vida


Desde la más tierna infancia tu hijo actúa recíprocamente contigo. Cuando lo alimentas también estás cubriendo demandas en tu bebé que no son alimenticias: le das ternura, mimos, lo calmas de miedos, juegas con tu bebé... este comportamiento va dejando un poso en su interior que influirá en el futuro y marcará su comportamiento ante la comida.

El niño es todavía vulnerable porque no sabe defenderse de los ataques externos
Si de forma errónea alimentas a tu hijo en modo de respuesta a sus demandas no nutricionales, llegará un momento en que tu bebé no sabrá diferenciar entre el hambre y lo que es estar molesto o enojado. Además de sobrealimentarle le estarás confundiendo: no tendrá claro cuáles son sus necesidades reales y verá que se están cubriendo con comida, lo que le satisfará a corto plazo, pero en contra irán generando en él mayor inseguridad a medida que crezca.

En la niñez y adolescencia


Rechazo social entre sus iguales, poca tolerancia ante actitudes de rechazo de sus amigos y compañeros, insultos y burlas... serán situaciones por las que los niños y adolescentes obesos pasarán en numerosas situaciones. Esta presión social pueden llegar a ser destructiva en la aún no formada del todo personalidad de la persona. Si a esto sumamos los cambios típicos de su edad, el desarrollo y crecimiento de su cuerpo, la mezcla puede ser explosiva. Ya es difícil la adolescencia y el final de la niñez por sí misma como para incrementar esta transición a la vida adulta con un sobrepeso.

Niño obeso
Baja autoestima a causa de la obesidad infantil
Por el contrario, el niño, al no saber todavía defenderse de los ataques externos ni tener conciencia real de su problema, recurre a la comida como refugio de su frustración y rabia, y come para "protegerse" de su propia inseguridad y de la ansiedad que le provoca este problema.

Este rechazo al que está sometido el niño es como un goteo incesante que va cayendo sobre su mente, y tiene el riesgo de ocasionarle problemas psicológicos y emocionales en su comportamiento y en su relación con los demás, a corto y largo plazo, formando su personalidad en relación a que es un niño obeso.

A un niño obeso le costará establecer vínculos con sus compañeros, y a medida que pasa el tiempo empezará a sentirse menos válido y eficaz que sus amigos de clase, bajará su autoestima cubriendo varios aspectos de su vida, y se auto-limitará en sus aspiraciones y metas. Así, este menosprecio de los demás por su aspecto físico puede llegar a provocar un aislamiento en el niño respecto de su entorno, con trazas de actitudes antisociales.
Rosa Ruiz Martes, 17 de Abril de 2012
 
 
 
 
 

Comentarios

¡Comenta en Bekiapadres.com!

Nos encantaría conocer tu opinión. Para comentar en Bekia Padres, necesitas estar registrado/a. Conéctate o haz clic aquí para registrarte.

 

BEKIA EN TU EMAIL

 

Introduce tu email para recibir el boletín diario con todas las novedades de Bekia.

 
 
 
 
 
Universo Bekia