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Las grasas trans en la alimentación infantil
Las grasas trans en la alimentación infantil
ALIMENTOS POCO SANOS

Las grasas trans en la alimentación infantil

Las grasas trans son uno de los elementos más perjudiciales para la salud, pero se encuentran en muchos alimentos que consumen los niños, sobre todo en los procesados.

El simple gesto de dar una galleta a un niño puede estar provocando en él más daño del que nos imaginamos. Las grasas trans, que están presente en muchos alimentos que ni lo imaginamos, son las más perjudiciales para nuestra salud, ya que son aquellas que provocan un aumento del sobrepeso y del colesterol. Pero ¿qué son las grasas trans?

Cuando hablamos de grasas podemos clasificarlas en dos grandes grupos: Las buenas y las malas. Pues bien, dentro de las grasas malas se encuentran las grasas trans. Estas consisten en aquellas grasas que han sido sometidas a un proceso de industrialización en la que se las ha hidrogenado para solidificarlas y así poder realizar productos que posteriormente vamos a consumir. Estas han sufrido un proceso de transformación muy agresivo, lo cual permite que los alimentos duren más tiempos en buen estado y tengan también un aspecto y un sabor mucho más apetecible que aquellos alimentos menos procesados.

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¿En qué alimentos podemos encontrar las grasas trans?

Las grasas trans, que tan perjudiciales son para nuestra salud, se encuentran en muchísimos alimentos de los que ni siquiera sabemos que forman parte. En la mayoría de los casos, se encuentran en productos que utilizamos para alimentar a los niños pensando que van a aportarle energía, cuando en realidad el resultado es que le estamos perjudicando en su salud.

La denominada comida rápida, tales como pizzas, hamburguesas o patatas fritas tipo chips, son las reinas de las grasas trans, pero no solo las encontramos en este tipo de alimentos, ya que también están muy presente en la bollería, snacks de chocolate, palomitas, magdalenas, galletas y un sinfín de productos que nuestros hijos comen en su día a día y que no estamos prestando atención en las consecuencias que estos pueden tener en su salud el día de mañana.

Saber qué productos tienen grasas trans en su contenido es muy fácil, sólo hay que aprender a leer el etiquetado. Para ello, cuando vayamos a comprar algún alimento y queramos saber si contiene este tipo de grasas o no, tenemos que prestar atención si entre sus ingredientes aparecen términos como aceites vegetales, grasas vegetales o hidrogenádas. En ese caso, lo mejor es evitarlos aunque la OMS recomienda no ingerir productos con más del 1% de este tipo de grasas.

¿Qué consecuencias tienen para la salud infantil las grasas trans?

Al tratarse de una sustancia que no es natural, estamos sometiendo al organismo del niño a un esfuerzo para sintentizarlo en su organismo. Incluir en la alimentación de tu hijo grasas trans aumentará en él el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares como el sobrepeso, que tan extendido está en la sociedad de hoy en día.

Controla que los alimentos no tengan más de un 1% de grasas transControla que los alimentos no tengan más de un 1% de grasas trans

Por otro lado, las grasas trans crean un efecto en el organismo que consiste en reducir los niveles de colesterol bueno y aumentan los del colesterol malo, lo cual puede tener unas consecuencias terribles para los niños ya que pueden llegar a sufrir obstrucciones en las arterias e incluso pueden llegar a padecer diabetes, a la misma vez que pueden afectar a su desarrollo y a su rendimiento cerebral.

¿Cómo puedo controlar la ingesta de grasas trans en los niños?

Reducir o eliminar todos aquellos alimentos procesados como la bollería, galletas, precocinados, pizzas, patatas fritas, hamburguesas; que nos venden en el supermercado es la mejor manera de evitar este tipo de grasas. En este caso, lo ideal para que un niño pueda seguir disfrutando de pequeños momentos de placer en la alimentación es cocinar nuestros propios dulces, galletas, hacer pizzas y hamburguesas caseras con productos naturales.

Una buena forma de llevar esto a cabo es elegir un día a la semana, meternos en la cocina con nuestros hijos y enseñarles a cocinar alimentos naturales, ricos y saludables que no afecten de forma negativa a su salud, como por ejemplo hacer hamburguesas de verduras o repostería con productos naturales. A la misma vez que estamos enseñando a los niños a llevar y a aprender a comer de forma saludable, estaremos reforzando nuestra relación con ellos y pasando momentos muy divertidos juntos.

Elegir siempre alimentos naturales, que hayan pasado por el menor procesamiento posible, es una buena manera de reducir el consumo de grasas trans, ya que no han tenido que ser sometidos a ningún proceso de hidrogenación.

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